Los incombustibles Aerosmith llenan en Barcelona
Publicado el Jueves, 1 de Julio de 2010 por Xavi TorrentAuténtico, vibrante, eléctrico…y así hasta agotar un gran número de adjetivos que bien nos valdrían para definir el concierto que dio Aerosmith en el Palau Sant Jordi de Barcelona, en el que fue su único concierto en nuestro país dentro de esta gira.
Multitud de camisetas negras, muchas de KISS y también de AC/DC, pañuelos atados en la frente y botas camperas para un público que, con edades de lo más dispares, había venido desde cualquier rincón a su cita con los de Boston.
El Palau Sant Jordi aparecía diferente que en su última gran cita, KISS, la noche del 24 de junio, con muchas más hileras de asientos para todos aquellos que preferían disfrutar del concierto sentados.
Los teloneros, The Cribs, empezaron muy puntuales a las 20.45 con el Sant Jordi aún sin llenar el aforo, y aunque estuvieron 45 minutos sobre el escenario con un pop-rock en ocasiones muy cañero, les faltó el carisma necesario para hacer entrar en calor al público que ya nos encontrábamos allí y al que iba llegando y llenando gradas y pista.
Al filo de las diez de la noche, con una puntualidad casi británica, se desplegó una gran tela que cubría todo el escenario con el logotipo de Aerosmith, que en los primeros compases del Love in an elevator (Pump, 1989) caería al suelo dando paso al incombustible Steven Tyler, por el que si bien pasan los años físicamente, no hacen mella en su presencia en el escenario. Ni en la suya ni en la de su ‘Toxic Twin’ Joe Perry, tampoco en la del resto de componentes del grupo: Kramer, Whitford y Hamilton.
Los de Boston fueron desgranando poco a poco muchos de sus grandes éxitos, a Back in the saddle (Rocks, 1976) le siguió Falling in love (is hard for the knees) (Nine lives, 1997) y tras ésta una estupenda interpretación de Eat the rich (Get a grip, 1993) con la que el público que no había dejado de cantar en ningún momento, comenzó a rendirse por completo a los movimientos excéntricos, miradas descaradas a la cámara y agudos imposibles de Tyler.
Con Living on the edge (Get a grip, 1993) pudimos disfrutar de un gran juego de luces al ritmo de la batería de Kramer, aunque el sonido en ésta y otras canciones no estuviese a la altura de un concierto así. En What it takes (Pump, 1989) dejaron paso a que el público corease parte de la letra.
Y el Palau se rindió. Los primeros acordes de Cryin’ (Get a grip, 1993) enardecieron a un público que estaba disfrutando cada canción, cada nota aguda que salía por la garganta de Steven Tyler y por supuesto, al magnífico solo de batería con el que Joey Kramer dejó boquiabiertos a muchos, y en el que acabó tocando la batería con sus manos, desatando un enorme aplauso del respetable. La archiconocida I don’t wanna miss a thing hizo encender más de un mechero y un gran número de móviles mientras se proyectaban en las pantallas imágenes de la película Armaggedon y los comentarios acerca de la genética de Tyler y su hija aparecían. Después de Draw the line (Draw the line, 1977), la canción con la que cerraron el concierto, nueva ración de espectáculo rockero con un Perry rompiendo a golpes su guitarra contra el suelo del escenario.
Tras abandonar el escenario mientras el público jaleaba y coreaba el consabido Oé oé mientras en las pantallas se veían imágenes del concierto, volvieron a aparecer entre un estruendoso aplauso para regalar las tres últimas canciones de la noche a unos fans completamente entregados al rock que durante toda la noche llenó el Palau. Dream on (Aerosmith, 1973), Walk this way (Toys in the attic, 1975) y Toys in the attic (Toys in the attic, 1975) sirvieron para cerrar definitivamente un directo desgarrador y que olvidando que la acústica del Palau no es la deseable, a buen seguro dejó un gran sabor de boca a todos los asistentes.
Puede que Aerosmith lleve mucho tiempo sin sacar un gran disco a la altura de lo que de ellos se pueda esperar, puede que tengan desavenencias entre sus miembros, no obstante llevan más de cuarenta años de carrera todos juntos, pero disfrutar de un directo suyo es un auténtico regalo, son dos horas de entusiasmo, de notar que se eriza el vello de los brazos, de enardecer con las canciones más rockeras y emocionarse con las grandes baladas. Tal y como dedicó en Barcelona Tyler al público al final de la actuación… you guys are fucking beautiful!






Domingo, 8 de Agosto de 2010 a las 11:53
[...] Aerosmith en Barcelona Posted: 8 Agosto, 2010 by evika in Sin categoría 0 Allí estuve, y lo conté en http://www.alterna2.com/aerosmith-concierto-barcelona-4738 [...]