Bilbao BBK Live 2010, segundo día
| 8 Julio 2010 18:00 | a | 10 Julio 2010 18:00 |
Más de quince años de carrera y nueve álbumes de estudio son más que suficientes para justificar el exito que Pearl Jam ha cosechado desde inicios de los 90. Los de Seattle, liderados por Eddie Vedder, nos han deleitado a lo largo de estos años con perlas musicales almacenadas en tarros de vidrio tan atractivos y deslumbrantes como ‘Ten’ (1991), ‘Vitalogy’ (1994), ‘Yield’ (1998) o su más reciente ‘Pearl jam’ (2006). Vuelven ahora con su noveno trabajo, ‘Backspacer’ (2009) producido por Brendan O’Brian, con el que ya habían trabajado en ‘Vs’ (1993) o ‘Vitalogy’. Un disco que nos presenta a un Pearl Jam más relajado, despojado de lastres del pasado y con un sonido más pulido y desprovisto de la energía garagera a la que nos tenía acostumbrados. Excesivamente tibio y optimista para unos, comedido y maduro para otros, lo que esta claro es que el sello de sus creadores esta patente en un disco que ya ha alcanzado el primer puesto en las listas estadounidenses. Mención especial para el increiblemente enérgico Got Some y la fantástica balada Just Breathe.
Parecería insólito si no fuera por el background que los une pero ver a Parl jam y a Alice in Chains en un mismo escenário, y uno tras otro, es un auténtico primor para cualquiera que se precie. Sus orígenes, casi idénticos a los primeros, sitúan a este conjunto en la misma ciudad, Seattle, en la análoga época de finales de los años 80 y en el epicentro del melancólico, rabioso y desafiante grunge que empezaba a emergir con tanto clamor. Uno casi puede imaginarse a ambos grupos en un mismo vecindario tocando en locales adyacentes. Pero la alegría es mayor cuando se trata de un legendaria formación que, apunto de tirar la toalla por el fallecimiento de su vocal, Layne Staley, en 1992, resurge de sus propias cenizas con el esperanzador ‘Black Gives Way to Blue’(Virgin/EMI Records, 2009). Un disco-homenaje a su fallecido compañero que recupera la oscuridad y melancólica melodía bizarra de sus primeros discos. Pero esta vez, bajo el bienvenido manto de William DuVal, excomponente, entre otros, de la banda de rock Comes with the Fall. Bienvenidos sean pues.
Con la reciente presentación de su último trabajo en solitario, ‘Wake up the nation’ (Island, 2010) el padre del mod, Paul Weller, llega al festival bilbaíno para exhibir una de las obras que mejor resumen lo que ha sido su carrera musical durante los últimos treinta años. El punto de madurez creativa llega, como anillo al dedo, para tildar a su última compilación; un buen trabajo, donde Weller indagaga en las diferentes etapas que vivió junto a The Jam y The Style Council, y plasma un pedazo de cada ellas en temas como No tears to cry o In Amstrdam. Reinvención, rupturismo o transgresión son palabras que quedan vacías al ilustrar la carrera de este artista, que no ha hecho más que triunfar siendo fiel a sí mismo.
Fantástica sorpresa la de Gogol Bordello. Son, sin duda, la nota canalla y mestiza del segundo día del festival. Si su esencia debiera quedar plasmada sobre una mesa, no faltarían el punk balcánico, el folk, buena dosis de locura, una cerveza en jarra y unos cuantos instrumentos con innumerables historietas bajo su harapienta apariencia. Su densa trayectoria, iniciada a finales de los 90 por el ucraniano Eugene Hütz, ha desenvocado en un potente elenco de músicos originarios de diversos países que aportan ese alma multicultural tan propio de grupos como Mano negra, Caravane Passeo el propio Emir Kusturica y su No Smoking Orchestra. El directo de su último disco, ‘Trans-continental Hustle’ (American, 2010) no promete menos que un pase a un auténtico y frenético espectáculo.
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Del poso de su formación inicial,’ Shabutie’, emergieron con más garra y astucia los newyorkinos Coheed and Cambria. Amparados por el magnetismo creativo de su vocal Claudio Sánchez, el cuarteto de rock-metal progresivo sorprendió al público con una odisea discográfica engendrada por la saga de comics creados por el mismo Sánchez. Como si del mismo Tolkien se tratara, The Armony Wars (así es como se llama la serie ilustrada) dió vida una serie de compilaciones musicales dignas y merecedoras de conservar los primeros puestos en este género musical. Corrobórese si no con su temazo Welcome Home.
Su vuelta a los escenarios trae, como cabe esperar, una nueva publicación. ‘Year Of a Black Rainbow’ (Roadrunner / Divucsa, 2010) es su quinto trabajo de estudio y la pieza que cierra The Armory Wars. Otro gran disco, sin excesivas sorpresas, a excepción del nuevo batería, Chris Pennie (extraordinario en Guns of Summer) y un tratamiento vocal más oscuro de lo habitual.
http://www.vimeo.com/11449142A partir de su cuarto album de estudio, ‘Puzzle’ (14th Floor Records, 2007), los escoceses Biffy Clyro alcanzaron el éxito comercial con melodías pegadizas, a medio camino entre un rock más melódico y pasajes de mayor complejidad e intensidad al más puro estilo de Foo Fighters o Queens of the Stone Age. Comparaciones al margen, lo que Simon Neil y los suyos han conseguido en los últimos años, les ha permitido ir de gira con grandes de la talla de The Who, Red Hot Chili Peppers o Muse. Y ahora es turno de presentar su último trabajo: ‘Only Revolutions’ (14th Floor Records, 2009), una notable compilación que comparte gran parentesco con su anterior trabajo. Buenas y pulidas melodías, sonidos quizá más optimistas que en su anterior álbum….en fin, otra buena exhibición.
Si mezcláramos a The Pogues con Sham 69, Angelic Upstarts o Cock Sparrer, surgirían Dropkick Murphys. Este grupo, originado en Boston pero con raíces irlandesas, ha sabido combinar a la perfección las gaitas, las guitarras eléctricas y una actitud punk que más allá de sorprender, ha sabido atraer a un gran número de seguidores. Tal es la magnitud de su éxito que en gran parte de sus conciertos en nuestro país se han agotado las entradas días antes de la actuación. Sorprende el ambiente que crean, comparable a una velada en una taberna irlandesa donde las jarras de cerbeza fluctuan por doquier. Veamos la atmósfera que surge en un ámbito más festivalero con su nuevo disco, ‘Live on Lansdowne’ (Born and Bred Records, 2010).
Gómez es uno de esos grupos que consigue sonsacarte una menuda sonrisa con sus melodías. Suaves, alegres, rítmicas y a medio camino entre un mesurado blues, un cálido folkie y un soft pop-rock alternativo sin escesos, las canciones de este quinteto británico elevan el alma de uno a un estado de bienestar permanente. Fantástico su último trabajo, ‘A new tide’ (ATO Records, 2009) así como el anuncio de su asistencia al festival.
Tras un primer álbum, ‘Limbo, Panto’ (2008) algo mate y poco atractivo, ‘Two dancers’ (Domino Records, 2009) se convirtió, sin duda alguna, en uno de los mejores discos del 2009 (para gustos, claro está). Gracias a ello los británicos Wild Beasts ascendieron al podio de los dichosos; esos capaces de convertir una simple obra en arte o crear ‘un estado de gracia musical única’, tal y como señalaron recientemente en una entrevista. La voz lírica e incandescente de Hayden Thorpe desborda etiquetamiento alguno. Y si a ello le añadimos la guitarra de Benny Little, los graves de Tom Fleming y la báse rítmica de Chris Talbo, el resultado es algo así como una pecera que da cabida a la emoción, la intimidad, la exaltación contenida y la creatividad; un complejo y contradictorio circuito que acaba en un flamante y satisfactorio equilibrio musical.
La última propuesta, por el momento, para el cartel del viernes es otro grupo local. Creado en Buenos Aires, los componentes de Cápsula crecen en Bilbao y se convierten en una de las mejores apuestas del rock nacional. Comparados con grupos de la talla de Sonic Youth o White Denim, su música aúna sonidos de rock y psicodelia de los 70 dando como resultado discos tan completos y biensonantes omo su último trabajo ‘ Rising Mountains’ (BCore, 2009).
Precios: Bono 3 días (110 euros)
Viernes, 9 de julio (50 euros)
Entradas en: www.bbk.es














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