Black Rebel Motorcycle Club en Apolo, Rock en estado Puro
Publicado el Domingo, 21 de Noviembre de 2010 por Oscar Caselles
La banda de San Francisco volvió a escribir en letras doradas la palabra ROCK con su reciente visita a una sala Apolo a reventar el pasado jueves 11 de noviembre. Con el recuerdo todavía muy fresco en la memoria de los que presenciamos su anterior visita en el mismo lugar hace unos 3 añitos, la expectación de escuchar en en directo las canciones pertenecientes a su nuevo disco titulado “Beat The Devil´s Tattoo” era altísima.
La gran novedad fué la incorporación en directo de la nueva batería Leah Shapiro (Ex The Raveonettes) ya integrada en el trío desde el 2008 tras la marcha del batería Nick Jago. El que la banda comenzara a las 21.00 horas, sin teloneros y con su fama de hacer conciertos largos presagiaba un setlist lleno de temazos, cosa que incrementaba la expectación y el nerviosismo al máximo.

Con la salida a escena del carismático bajista Robert Levon y el guitarrista Peter Hayes entre luz muy tenue, sonaron las primeras notas de su nuevo tema War machine confirmando que el que no llevara tapones iba a salir de allí con un zumbido en los oídos monumental. Hacía mucho tiempo que no escuchaba en directo un bajo tan alto capaz de estar a la misma altura que la guitarra y ser por momentos el amo y señor del sonido de toda una banda. Con Mama taught me better pudimos apreciar la solidez de Leah a las baquetas, dotando al grupo de una energía renovada. Habían dado con la sustituta perfecta para engrandecer más si cabe el sonido de la banda.
Con su clásico Red Eyes and Tears y siendo solo la tercera canción ya nos tenían a sus pies, cosa curiosa si pensamos en la crudeza y sobriedad de su propuesta, pareciendo a veces más un ensayo que un concierto, dejandose de efectismos y florituras de cara a la galeria. Cuando el tema parecía acabar, hicieron un breve parón para retomarlo de nuevo dándole una vuelta de tuerca muy interesante. Después de este pequeño experimento siguieron tres temas nuevos como Bad Blood, Beat The Devil’s Tattoo y la hermosa Long Way Down con su sentido piano a cargo de Robert. La bluesera Ain´t no easy way fué capaz de transportarnos al mismo Missisippi con sus toques sureños. La oscura y hermosa Aya fué uno de los grandes momentos de la noche, sirviendo de banda sonora perfecta para dar un paseo entre los pantanos más tórridos de New Orleans. Temazo tras temazo te dabas cuenta de las grandiosas canciones que posee esta banda, siendo buena prueba de ello el letal trio formado por Berlin, Weapon of Choice y su hit Whatever Happened To My Rock N Roll (Punk Song).

Toda esta locura increscendo había que pararla de alguna manera, y que mejor que con dos temas delicados a cargo de Robert completamente solo al piano como Promises y A fine way to lose. Lo malo es que como suele ser habitual, en cuanto bajan los decibelios las conversaciones absurdas del personal afloran como setas en otoño, rompiendo en pedazos cualquier momento intimista. La folkie Shuffle your feet comenzó con la batería y el bajista compartiendo micro y cruzando algunas miradas de complicidad. Half-state dinamitó esta pausa tapando nuevamente a los bocazas para que los espesos decibelios lo cubrieran todo de nuevo. Las pegadizas y rápidas Conscience Killer y Six Barrel Shotgun hicieron mover el culo a todo dios preparando el terreno a la perfección para otro gran momento de la noche a cargo de Spread Your Love y su línea de bajo inconfundible del Epiphone curtido en mil batallas de Robert. Peter, sin abrir prácticamente los ojos, se entregó durante todo el concierto únicamente a su guitarra, por lo que esta vez no hubo intercambio de instrumentos como hicieran en la anterior gira. Una pequeña pausa dió paso al único bis de la noche comenzando con ese mamut sónico llamado 666 conducer y otro tema de su interesantísimo nuevo disco como Shadow´s keeper dió por finalizada la velada.
Los obreros del rock dejaron bien claro como se rockea de verdad y que un puñado de canciones son capaces de eclipsar la falta de comunicación de la banda.
Texto: Oscar Caselles
Fotos: Rosario López











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