Isis y su Metal atmósferico en Apolo, BCN
Noche de lujo la del pasado día jueves 26 de noviembre en Apolo. Por fin íbamos a tener el privilegio de poder disfrutar de Isis, banda afincada en California que no nos visitaba desde el Primavera Sound 2007 y que desde la presentación de su disco Oceanic, hace casi 5 años en la sala KGB, no les teníamos en una sala como cabezas de cartel. Los alumnos aventajados de Neurosis vinieron con su nuevo disco titulado “Wavering Radiant” para desgranarlo casi en su totalidad,
obra llena de canciones sobradas de creatividad y rica en matices, como nos tienen acostumbrados disco a disco. Con este último se podría decir que suben otro peldaño más en su gran trayectoria dentro del estilo Post-Metal, de los que son hoy en día referencia indiscutible para muchísimas bandas, aportando una gran luz dentro del género.
La banda encargada de abrir la noche fueron Keelhaul haciendo toda una exhibición de rapidez y contundencia de metal extremo. Los de Cleveland, que se unían esa misma noche a la gira europea de Isis, estuvieron con muchas ganas de gustar presentándonos su último disco “Triumphant Return to Obscurity” editado por Hydra Head y que fué toda una lástima que su actuación fuera tan breve. La siguientes fueron el dúo rapero Dälek, que con sus atmósferas opresivas y oscuras pero que acabaron aburriendo al personal por su excesivo minutaje y su repetitiva propuesta. Lo más acertado hubiera sido invertir el orden de los teloneros para beneficio del show en general.
Con una Apolo bastante llena y con una gran representación de músicos de bandas locales de metal, salieron a escena su líder y vocalista/guitarrista Aaron Turner, con su nuevo look a lo Van Gogh de larga melena y barba poblada, Bryant Clifford Meyer presidiendo la parte derecha del escenario con sus teclados y su guitarra para deleitarnos con sus atmósferas, Aaron Harris en el centro armado con su fantástico kit de percusión Sonor (estrenado en esta gira europea), el bajista Jeff Caxide con su infinita pedalera de efectos y a la izquierda del todo del escenario el veterano guitarrista Michael Gallagher. Una saturación de guitarra en forma de ambientación dio paso al contundente inicio de Hall of the Dead, tema con el que abren su nuevo trabajo compuesto de sus habituales guitarras pesadas y punzantes, progresiones rítmicas hipnotizantes y la perfecta combinación de voces guturales y melódicas. Gira a gira han ido perfeccionado su directo poco a poco hasta llegar al estado envidiable de forma actual en que son capaces de hacer sonar mejor las canciones que en disco. Siguió Hand of the Host, también su segundo corte del nuevo disco, en el que exploran su parte más ambiental y pausada explotando vertiginosamente hacia la mitad llegando a un clímax final apoteósico. Holy Tears fue su única referencia a su anterior trabajo “In the Abcense of Truth” en el que el guitarra Michael Gallagher dirigía miradas asesinas al público mientras nos taladraba “literalmente” con su gibson y sus Mesa Boggie a punto de estallar de volumen y saturando al resto de instrumentos. Su nuevo single titulado 20 Minutes/ 40 Years fué el siguiente tema elegido, con su siempre hipnótico bajo cortesía del grandioso Jeff Caxide junto a una delicada introducción de guitarras que dan paso a unas subidas y bajadas de intensidad letales y en que Aaron Turnes desarrolla una de las partes vocales más bellas de toda su carrera.
La introducción a los teclados de Bryant Clifford nos reveló que el próximo tema sería Ghost Key, con su inicio pausadamente engañoso que encamina ciegamente a una rabia furiosa y descontrolada, y en el que el simpático batería Aaron Harris hizo toda una exhibición de cambios de estilo a la batería. Wills Dissolve, único guiño a su monumental disco “Panopticon”
dió paso a Threshold of transformation, el temazo épico por excelencia de su último disco en el que su crescendo final es capaz de poner la piel de gallina a cualquiera. Con esta demostración de maestría y poder se despidieron de nosotros brevemente para volver e interpretar los dos últimos temas que nos tenían preparados, Carry
y la machacona y repetitiva Celestial (The Tower) desembocando a una larguísima progresión a lo Jam session experimental.
Como puntos negativos de la velada podría destacar en primer lugar, que por algún incomprensible motivo digno de denunciar al mismísimo Iker Jiménez, los técnicos encargados de sonorizar el concierto no fueron capaces de hacer sonar al grupo con la brillantez de que son capaces. Y lo comento porque unas semanas antes les había podido ver en salas mucho peores de Irlanda y Escocia y allí sonaron cada día enormes, cosa que aquí entre que las voces apenas se escucharon y algunos instrumentos tapaban completamente al resto en los momentos más saturados de volumen, dejaron un enorme sabor agridulce por lo que podía haber sido (y algunos habíamos ya catado) y no fué.
Mencionar también que durante su actual gira Europea han ido alternando dos setlist cada día y en Barcelona tuvimos la mala fortuna de que nos tocara el “menos bueno”, ya que en el otro hay más presencia de “Panopticon” con temas como Blacklit o Altered Course a modo de climax final alargado hasta la extenuación. Toda un pena.
fotos: Rosario López





















Lunes, 19 de Octubre de 2009 a las 23:10
Poster Concert ISIS Barcelona:
http://www.graffreakstactics.com/projects/Music%20Posters/#12