Los Coronas cabalgando en Barcelona
Publicado el Martes, 1 de Diciembre de 2009 por Raul CasalEl pasado sábado 28 de noviembre la sala 2 del Apolo presentaba un aspecto mucho mejor del que me había imaginado. Debía haber tres cuartas partes de la entrada. Las puertas se abrieron a las nueve menos diez, aunque el horario previsto era las 8 y media. Esta vez no hubo cruces de filas, ya que en la sala 1 tocaban The Sound, porque la fila del otro concierto entraba por donde normalmente se sale con el cierre de conciertos.
Según se indicaba en la entrada, el comienzo del concierto estaba previsto para las 21:00 horas y el final a las 22:30 horas y especificaba que, si o si, se acabaría a esta hora. Curioso que el horario final sea tan marcado pero el de puertas e inicio no se cumpla nunca.
A las nueve y diez se dio por iniciada la velada. Una música enlatada a muy alto volumen y con aires sureños fue la intro para que los 5 componentes de Los Coronas se mostrasen al público con gorros de cowboy y camisas azules con el logo de la banda. Los cinco estaban alineados en primera fila sin dejar que nadie se quedase por detrás. El batería ocupaba el centro del escenario y también era claro protagonista en los temas. Sólo le hacia falta el bombo, caja, un goliat, charles y el ride bien subido. Demostró que con esa simplicidad instrumental podía dar mucho de si, siempre dentro del estilo musical al que se somete.
Repasaron temas de su último álbum junto a su última incorporación en la banda, el trompetista Yehven Riechkalov, que en algunas canciones desaparecía tras el cortinaje para dejar interpretar los temas a modo de cuarteto originario. Fernando Pardo (guitarrista y fundador de la banda junto al otro guitarra, David Krahe) era la voz cantante y no precisamente por entonar ningún tema, ya que la banda es exclusivamente instrumental, sino porque entre tema y tema narraba historias cómicas sobre la formación de la banda, sus orígenes y el de sus componentes. La mayor parte de los monólogos recayeron obre el origen del trompetista: según cuenta la historia viene del este, aunque fue policía aduanero en el sur de USA, ;-P. La verdad es que las gafas tipo policía malote de los 60 que llevaba le iban que ni al caso. El otro homenajeado fue el batería Roberto Lozano, alias “El Loza”. Fue la excusa cachonda el que no pudiese pagar la hipoteca para sacar a promoción el merchandising, ya que es la parte que se embolsa…todo esto en clave de humor rocambolesco y muy a la española. Por cierto, esto si que parecía ser en serio, era el cumpleaños de “Loza”. Hubo un cumpleaños feliz coreado por los asistentes y todo.
El sonido de la banda fue impresionante, quizás la trompeta se comía un poco el sonido de las guitarras que deberían haber estado un poco por encima del resto, como protagonistas que son en el sonido que engloba esta formación madrileña. Nacen del rock surf pero también se mojan en tintes de bandas instrumentales de los 60, como The Ventures o The Spotnicks, y han evolucionado hacia el spaghetti western. Creo que son serios aspirantes a protagonizar una banda sonora de la próxima película de Quentin Tarantino. Pero no se cierran puertas, más bien las van abriendo y hasta canciones rumberas pasan por sus instrumentos.
Revisaron temas de los Creedece (el propio Fernando Pardo comento que la banda nació, en un principio, para hacer versiones de este grupo) y también de Dick Dale como los clásicos “Riders in the sky” o “Pipeline”.
Incluso les da tiempo a florituras como la que se marcaron los dos guitarras al intercambiar manos para rascar la propia guitarra mientas fraseaban en el mástil de la del otro, todo esto tocando un tema. La verdad es que vale la pena ver a estos cowboys de la música cabalgando sobre sus instrumentos.
Texto: Raul Casal





Domingo, 6 de Diciembre de 2009 a las 22:06
muy buena la critica. EL sonido mejorable, pero estuvo bien!