Los Coronas en Barcelona
Publicado el Jueves, 26 de Marzo de 2009 por Jose CornideArena, esa es la palabra clave. Arena de playa o arena de desierto, pero Los Coronas saben a arena. Su último disco es más de lo segundo que de lo primero, pudimos comprobarlo en La 2 de Apolo.
Por que, por ejemplo, Libertwango, primer corte de “El baile final” suena mucho más a desierto de Almería que a playa de California. Hasta podría meterse en algún spaguetti western de Leone, esos en los que Morricone ponía la música.
En el escenario forman una fila de cinco perfectamente alineados, al más puro estilo de las bandas de surf rocks. En el centro Roberto Lozano a la batería hace de motor sin más aparejos que bombo, charles, caja, ride y goliat. Como mandan los cánones. A su derecha tiene a Fernando cuya guitarra se oía muy por encima de la de David (al menos desde donde estaba) y que lleva la voz cantante. Y a la derecha de este, Eugeny. Para dar de comer aparte, por si de por si la idea de unos madrileños haciendo surf rock era ya bizarra, añadirle al conjunto un trompetista ucraniano termina de hacer la mezcla una oda a la globalización.
Y lo de Fernando es para dar de comer aparte, de alguna manera ha conseguido durante los últimos veinte años en sacar adelante dos proyectos musicales que son de lo más decente de este país en su género: Sex Museum y Los Coronas. Algún día se le valorará como se merece. Supongo.
El concierto fue una auténtica exhibición de ritmo y brío. De alguna manera se las arreglaron para meter en hora y media diecisiete temas (creo, igual me fallan las cuentas) incluyendo alguna que otra exhibición de coordinación entre Fernando y David (se pusieron uno detrás del otro, tocando Fernando en el mastil de la guitarra de Davi y viceversa).
Hubo canciones de vaqueros y de detectives. “Hacha de guerra”, “Sangre en la arena” o “Dunas calientes” entre ellas. Para los bises se guardaron “Go kato go” y “Maremoto”.
Agradecídisimo concierto por lo poco usual y la calidad de lo demostrado sobre las tablas. Larga vida a Los Coronas.















Últimos comentarios