Concierto de Oreka Tx en Durango, Plateruena Kafe Antzokia
Publicado el Martes, 23 de Noviembre de 2010 por Ana NúñezLa noche del pasado viernes 19 en el Plateruena Kafe Antzokia resultó ser una de las más interesantes citas de los últimos meses. A la apasionante puesta en escena del proyecto ‘Nömadak Tx Zuzenean’ (Nómadas Tx en directo) de Oreka Tx se sumó el interesantísimo preludio de tres grandes músicos con sus respectivos y excitantes instrumentos. Una noche familiar en la que destacó, ante todo, el buen ambiente y la pasión de los interlocutores por mostrar al público algo más que un simple instrumento en buenas manos.
Era de esperar. La tónica de la noche ahondaba, no sólo en los sonidos y la puesta en escena de los músicos, sino también en el acercamiento y exhibición de vivencias personales a partir de un curioso viaje; el que el dúo Oreka Tx realizó para su proyecto Nömadak. Pero, pese a lo que muchos esperábamos, el viaje inició su andadura desde el minuto uno en el que los focos se iluminaron y tres de los cuatro componentes de The Acoustic Glorious pasaron, uno a uno, por el escenario exhibiendo exóticos instrumentos. Tanto Iban Nikolai con el ‘didgeridoo’, como Eneko Larrañaga con la ‘kora’ o Rizumik con su propia voz despertaron la curiosidad de un público estupefacto por la destreza de los músicos. Un tándem poco habitual y rico en originalidad que, apoyado en el beatbox del músico portugués Rizumik nos ofrecieron una lección de superación además de un acercamiento a sonidos aún frescos para nuestros oídos.
Proyecto Nömadak Tx
Tras esta especial intro con aromas provenientes de Australia o el continente africano, el viaje siguió su andadura por sendas entrecruzadas, por los caminos que Igor Otxoa y Harkaitz Martínez, de Oreka Tx, transitaron desde La India hasta el Sáhara, pasando por Laponia, y Mongolia.
De esta vital experiencia, Harkaitz, acompañado en esta ocasión por el también txalapartari Mikel Ugarte ofrecieron un recital centrado, a priori, en su instrumento madre, la txalaparta, en torno a la cual se adhirieron voces y sonidos importados desde los diferentes pueblos que visitaron. Un resultado sorprendente y enriquecedor al mismo tiempo, potenciado, si cabe, por extractos audiovisuales de las diferentes experiencias que vivieron con el pueblo adivasi de La India, los sami de Laponia, con los habitantes de la estepa mongola y el pueblo saharaui.
Fue curioso presenciar cómo, en cada lugar, Igor y Harkaitz, se las apañaron para construir una txalaparta a partir de materiales tan diversos como los bloques de hielo o la primitiva y no ajena piedra, con el objetivo de acercar el instrumento vasco a estas culturas. Igualmente sorprendente fue ver la reacción de los diferentes pueblos y comprobar la perfecta conexión, tanto humana como musical, resultante de una búsqueda motivada por el deseo de investigar más allá de una cultura propia. Un motor que algunos músicos portan como búsqueda de experiencias vitales que doten de un mayor sentido a lo que, ya de por sí, resulta sobrecogedor.
Así pues disfrutamos de un ameno y enriquecedor proyecto divulgativo al amparo del enigmático sonido de la txalaparta, acompañado por la completa y variada percusión de Iñigo Egia y los diferente instrumentos de viento de Mixel Ducau. Una noche de aires mestizos que los diferentes protagonistas supieron tatuar en nuestros sentidos.







Últimos comentarios