Soulfly en Barcelona
Publicado el Viernes, 20 de Febrero de 2009 por Oscar CasellesUna de las figuras más míticas de trash metal mundial nos visitó de nuevo el pasado martes 17 de febrero por Barcelona. En Apolo había congregada una gran variedad de gente de diferentes generaciones para volver a vibrar con algunos verdaderos clásicos de las últimas décadas.
Los americanos Incite abrieron la noche del pasado martes en un Apolo que se iba llenando poco a poco. Demostraron muchas ganas a pesar de su propuesta un pelín lineal. Los de Phoenix, liderados por el hijastro de Max Cavalera, a pesar del enchufe cumplieron a la perfección en su rol de teloneros.
Hubo que esperar más de lo deseado para la salida de Soulfly a las tablas. Cuando eso ocurrió la sala estaba completamente llena por entonces. A pesar de los cambios constantes de componentes en la banda, desde hace algunos años la formación se mantiene estable con Joe Nuñez a la batería, Bobby Burns al bajo y Marc “karateka” Rizzo a la guitarra.
El mítico Max Cavalera con su mítica guitarra verde con la bandera brasileña estampada en el centro fué el último en salir por lo que se llevó la primera ovación de la noche. Se le veía contento de que la gente siga apoyándole a lo largo de los años. Para iniciar la velada comenzaron con Conquer, tema perteneciente a su nuevo disco de mismo título. Mark Rizzo visiblemente más cuadrado físicamente que en la primera visita de ill-niño por nuestras tierras estaba situado a la izquierda del escenario en su rol de guitarra de apoyo/solista a la vez que corista en algunos temas.
Temas como “Sanctuary” , “Prophecy”, “Primitive” y la potente “Seek´n´Strike” fueron los elegidos para calentar a la gente poco a poco. Max con su arsenal de aguas y bebidas isotónicas iba refrescándose entre tema y tema. Hicieron el primer repaso a su primer trabajo con un fragmento de la pegadiza “Umbabarauma”. “Refuse/Resist” de los eternos Sepultura iniciaron los vítores y la agitación de las primeras filas, todo un clásico. El momento batucada llegó con “Molotov” en el que Max prácticamente antes de pedir un espontáneo ya lo tenía encima del escenario. Rizzo y el batería de Incite les acompañaron con goliats a lado y lado del escenario para completar el set de percusión.
Max estuvo comunicativo con la audiencia aunque se le entendía más bien poco , apenas los “poah” con los que acaba cada frase.
Como curiosidad comentar la pequeña batalla que mantuvo el gordo roadie de la banda con la gente que veía el concierto a la izquierda del escenario. Su obstinación por sacar a la gente de allí hizo que se olvidara de darle la guitarra a Max entre tema y tema por lo que se levó una pequeña bronca de su jefe.
En lo que a música se refiere continuaron con “Red War”, del proyecto de Dave Grohl en el que contribuyó Soulfly. “Bumbklaatt” , “Fall of the Psycophants” y “Frontlines”.
Después de “Unleash” hicieron el primer parón de la noche. No duró mucho ya que poco después volvieron al escenario para atacar con “Roots,Bloody Roots” como último guiño Sepulturero de la noche. Lógicamente fué uno de los grandes momentos de la noche. Los últimos cartuchos fueron “Napalm Death” y la agresiva “Eye for an Eye”.
Max se marchó mientras los demás se quedaron para hacer un intento de “Creeping Death” de Metallica. Ya se esperaba que el concierto no iba a ser de excesiva duración, tal y como han hecho en anteriores visitas, pero para mi gusto el set list fue demasiado trash y algo de variedad lo hubiera hecho un poco más atractivo.





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