The Fuzztones en Barcelona
Publicado el Miércoles, 11 de Marzo de 2009 por Jose CornideY entonces llegaron ellos. Increíble la noche de rock ‘n’ roll vivida con The Fuzztones en la Sala Monasterio de Barcelona. Rudy Protudy, Mad Mike y cía aplicaron ración doble de lisergia y desenfreno a una sala abarrotada hasta la bandera. El resultado fue tener que salir dos veces a hacer bises por la insistencia del público.
Y eso llevó el concierto a las dos horas, y la gente pidiendo más. Igual era que tras el 4-0 del Liverpool al Madrid la gente estaba más que contenta en Barcelona, o igual que parece que ya hemos dejado definitivamente atrás el invierno y ya nos hemos cambiado el chip de invierno al de primavera. O a lo mejor que la combinación Fuzztones y sala pequeña y apretada levanta los ánimos a cualquiera.
Por que hace un año, cuando actuaron en La Nau, el ambiente tardó en caldearse. En la Sala Monasterio no, desde el primer momento saltamos, cantamos y aullamos con “I never knew”, “Out of our tree” y “Bad news travell fast”.
Entretanto Rudy a lo suyo, jugueteando con el soporte del micro, lanzando miradas lascivas a todo lo que se le pusiera por delante y dejando frases para el recuerdo: “I don’t have a romantic bone in my body… well it’s not true… I have one”.
Y por supuesto, a la batería Mad Mike. Si The Fuzztones ya traen a la mente imágenes de ciénagas emanando fuegos fatuos con la silueta recortada de una mansión abandonada al fondo, el “outfit” de Mad Mike completa el cuadro a la perfección: es el mayordomo de la mansión. Hace honores sobrados a su apodo y eleva el grado de locura de la banda dos puntos más por encima.
El glamour lo pone Lana Loveland en el órgano, luciendo un impresionante traje de leopardo se mantenía en un discreto segundo plano haciendo rugir su órgano Vox.
Con estos mimbres se fue llegando al final del concierto: “Third time’s the charm”, “Garden of my mind”, “Boss hoss” y “She’s wicked” cayeron antes de que se fueran y volvieran ante la insistencia del público.
Así que volvieron y cayeron todavía algunas más, entre ellas la obligatoria versión de un tema de The Sonics: “Cinderella”. ACDC y U2 se pueden quedar con los estadios, los conciertos de verdad son estos.




















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