Zu y su viaje por las cavernas, Sala Becool, Barcelona
Publicado el Viernes, 13 de Noviembre de 2009 por Oscar CasellesLa noche del pasado sabado 7 de noviembre fue una de esas gélidas y poco atractivas de otoño que no invitan para nada a moverse de casa y en la que solo dan ganas de apalancarse en el sofá bien calentito y con la mejor compañía. Pero si el trío italiano Zu visita tu ciudad, es para no pensarlo ni un minuto, coger el abrigo, abrir boca con unas birras y prepararse para extasiarse de un espectáculo de música avasallador y brutal que no hay que pasar de largo ni en broma.
Con una sala Be Cool medio llena, la banda local Bèstia Ferida abrió la noche con su free jazz experimental y caótico. Un interludio para lo que se avecinaba, ya que la veterana banda italiana con 14 discos en su haber nos dió una lección del metal experimental más animal que posiblemente se pueda hacer hoy en día encima de un escenario. Nos presentaban su brillante último disco editado este mismo año al que han titulado muy acertadamente con el nombre de “Carboniferous” y que ha sido arropado bajo el sello Ipecac del multifacético Mike Patton participando vocalmente en uno de los cortes y del mítico King Buzzo aportando su sabiduría a la guitarra en otro de ellos. Para nuestra suerte lo repasarían casi al completo.
Desde la primera nota esta banda es capaz de sacudirte de tal manera en la cara con su sonido, que es imposible que apartes la vista de ellos ni un momento el resto de concierto. Los afortunados que asistimos disfrutamos de toda una exhibición de ritmos ultrasónicos e infernales por parte de su batería Jacopo Battaglia, de los sonidos más cavernosos y retorcidos salidos del bajo de Massimo Pupillo y de los orgásmicos y perturbados gritos del Saxofón de Luca Mai.
Todo un vendaval de sonidos que pasaron desde la pesadez enfermiza de temas como “Chthonian” o “Carbon”, a los sonidos más sugerentes y Jazzies de “Beata Viscera”, pasando por la locura imposible y desenfrenada de “Erineys”, “Mimosa Hostilis” o la brutal “Ostia” (donde el batería Jacopo es capaz de dejarle a uno con cara de tonto). Era lo más parecido a entrar en un trance contínuo, en el que solo lo mejor era dejarse llevar y contronear enfermizamente todo el cuerpo debido a tan sucios y perversos sonidos.
No pudo faltar tampoco las completísimas “Axion” o “Obsidian” (banda sonora perfecta para una procesión de mamuts), o los ritmos más sincopados e imposibles del temazo “Soulympics”.
Al acabar un concierto así solo cabe preguntarse una y otra vez como tres tíos son capaces de sacar esos sonidos de sus instrumentos y llegar a cotas tan altas tan difícilmente alcanzables. Dan ganas de que vuelvan YA!!.
fotos: Rosario López


















Viernes, 13 de Noviembre de 2009 a las 11:04
maldito mes de Noviembre, tuve que elegir entre Zu y New Model Army, menos mal que estos nunca defraudan. Anotado para la próxima.