Crónica del concierto de The Jam en Barcelona, Sala Apolo
Benditas reuniones. Vale, si, seguramente lo hacen por que necesitan el dinero, y el alma de la banda, Paul Weller, no está y ha sido sustituido, y las canciones tienen más de 25 años y no traen nada nuevo… pero puedo asegurar que durante hora y media esas fueron las últimas cosas que se me venían a la cabeza.
The Jam fueron el referente por antonomasía de la cultura mod a finales de los 70 y principios de los 80 a base de canciones de 3 minutos construidas con angulares y acerados riffs de guitarra, la sensacional línea de bajo de Bruce Foxton y por supuesto su inconfundible look. Se separaron en el 82 y Paul Weller no se habla con el resto de miembros de la banda.
Pero he que aquí que este año los otros dos miembros, Bruce Foxton (bajo) y Rick Buckler, decidieron juntarse para girar de nuevo. Había que sustituir a Weller, tarea nada fácil. El elegido ha sido Russell Hastings . Les acompaña también Dave Moore haciendo las labores de músico de apoyo a los teclados y guitarra.
Después de agotar todas las entradas de sus concietos en Inglaterra se prentaban en Barcelona. Buen ambiente, con cierto tonillo de concentración mod nostálgica: jerseys de pico, jerseys de cuello vuelto, pantalones pitillo, algún elegante zapato, camisas a ralla y de lunares, pañuelo al cuello por aquí, flequillos peinados para la ocasión y alguna que otra frente diáfana donde se adivinaba uno de esos flequillos años atrás.
Pasadas las diez entraron en escena. Muy elegantes, como no, excepto Rick que lucía una camiseta roja poco acorde con la elegante estampa que de sus compañeros de fatigas. Comenzaron con “All mod cons”, “To be someone”. A estas alturas ya vimos que Russell es un más que digno sustituto de Weller (no es decir poco), aparte de que sus timbres de voz sea muy parecidos.
Se fue caldeando el ambiente, la sala gritó al unísono “This is the moddern world” en el principio de esta. Sin descanso, excepto para tomar un traguito de agua el ritmo en el escenario era brutal: “David Watts”, “News of the world”, “Little boy soldiers”, “Private hell”…
La gente cada vez más metida, más saltos más cantos… pero aquí hay algo que no cuadra. ¿Cómo es posible que ni a Russel ni a Bruce les cayera una sola gota de sudor por la cara? No sería por no moverse, eso desde luego. ¿Demasiado elegantes para sudar?.
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Desde luego el público no compartía esta elegancia, los saltos y gritos iban haciendo mella en el personal. “Start”, “A bomb in Wardrow street”, “Strange Town” entre otras y “Down in the tube station in the midnight” para cerrar la primera parte del concierto.
Faltaba lo mejor, primer bis, “In the city”, locura desatada en las primeras filas, “The Gift”, Bruce luciéndose todavía un poco más en “A town called Malice” ya cantada tanto por el público como por ellos.
Y para terminar uno de esos llamados himnos generacionales, “Going underground”, transgresor donde los haya. Russel cantaba lo de
You choose your leaders and place your trust
As their lies wash you down and their promises rust
Youll see kidney machines replaced by rockets and guns
(algo así como: “Elegís a vuestros líderes y les dais vuestra confianza, mientras sus mentiras acaban con vosotros y sus promesas se oxidan veréis máquinas de diálisis reemplazadas por misiles y pistolas”) como si lo hubiese escrito él, igual que el resto de temas. Realmente impresionante Russel en un puesto nada fácil de cubrir, chapeau.
90 minutos de directo sin paliativos, sonido perfecto, banda y públicos entregados. That’s entertainment.













































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