Crónica del concierto de Travis en las Festes de la Merçè
Publicado el Lunes, 24 de Septiembre de 2007 por Hugo GonzálezSegunda visita del grupo a Barcelona tras su último lanzamiento, “The boy with no name” (2007) , pero esta vez en pleno Eixample, junto a la Antigua Fábrica Damm dentro del cartel de las Festes de la Merçè. Un lugar extraño para un concierto de tales dimensiones que parece más apropiado para unas fiestas de barrio con la típica orquesta de verbena que no para grupos que podrían llenar pabellones enteros y que suponen una gran incomodidad tanto para vecinos como para el público.

Suena “Gonna Fly Now“, uno de los temas más míticos de la banda sonora de Rocky I que todos recordamos por la escena en la que el boxeador interpretado por Silvester Stallone acaba subiendo las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia. Una original manera de provocar al público que esperaba que por fin saltase al escenario uno de los grupos con más renombre de estas fiestas de la Merçè. Y el cuarteto de Glasgow lo hizo además por delante del escenario, pasando por el foso en el que se encontraban los fotógrafos esperando disparar sus flashes y entrando en contacto con las primeras filas de fans, en su mayoría formado por mujeres que raramente veríamos en un combate de Balboa. No cabe duda de que el cantante de Travis, Fran Healy, tiene mucho más gancho y mejor voz. Incluso metido en su papel de púgil saltó al ring con los brazos alzados, y aunque en su camiseta no ponía Rocky si amenazaba con la frase “Born to Rock“. Cuidado con los escoceses.
Pese a las amenazas ya casi todos sabíamos que nuestras estrellas de la Merçè son más bien pesos pesados del pop, no del rock. Se defienden tan bien como sus comparadísimos contrincantes de la escena, Coldplay, Keane, con temas alegres, preciosistas, y de letras fáciles sembradas en campos de flores, unas veces marchitas y otras llenas de luz. La dulzura de sus melodías también deja momentos para descargas más enérgicas y rockistas con Andy Dunlop, su guitarrista, dejándose querer por el público con el clásico “stage diving” sin dejar de puntear el mástil de su guitarra mientras flota entre las primeras filas del público.

Los temas del grupo se componían en una gran mayoría por los temas más reconocidos de su discografía y los más sobresalientes de su último álbum, “The boy with no name” (2007). Los que marcaban claramente la diferencia fueron las canciones del magnífico LP “The Invisible Band” (2001), con temazos como “Flowers in the window“, “Sing“, o la también coreadísima “Side“. Y como colofón final del bis, “Why does it always rain on me“, con todos los asistentes votando a las ordenes del triunfante Fran Healy que acabó como empezó, saltando, alegre y victorioso, incluso a pesar de sus luchas contra algunos fallos de sonido. ¿Será porque esta vez no vio que lloviera sobre él?.





Martes, 25 de Septiembre de 2007 a las 13:58
no es por ser repelente, pero quiero puntualizar algunos fallos: el disco se llama The Invisible Band, y Coldplay se escribe asi, junto.
el concierto, genial, con un setlist inmejorable. las unicas pegas fueron el sitio y algunos fallos de sonido, pero nada de eso impedia disfrutar de travis
Martes, 25 de Septiembre de 2007 a las 21:39
Muchas gracias, pincfloit, por tu puntualización.