Concierto de RANCID en Barcelona, Razzmatazz
Publicado el Martes, 31 de Julio de 2012 por Rosario LópezBarcelona tenía una deuda pendiente con los fans del Punk-Rock. Hemos visto a los buses de NOFX, Pennywise, No Use For a Name, Millencolin… parar en la Ciudad Olímpica del 92. Pero había una espinita llamada Rancid. Cierto es que la leyenda dice que hace doce años la banda californiana visitó la ciudad con un tal “…And Out Come The Wolves” bajo el brazo
pero son 16 años!, y además como artistas invitados. Algunos aún estábamos descubriendo la música alternativa por aquel entonces, y muchos de los asistentes al concierto de hecho ni habían nacido.
Así las cosas la expectación en la Sala Razzmatazz para ver al cuarteto era máxima. Pero antes, para calentar motores, los chicos de Cap-Cap Produccions nos prepararon tres tapitas antes del plato fuerte. Los programados inicialmente para empezar la velada eran último Asalto pero finalmente fueron G.A.S. Drummers los primeros en pisar el escenario, hecho que causó que desgraciadamente no pudiéramos disfrutar de su directo.
Cuando entramos a la sala pasadas las ocho de la tarde eran los mencionados Último Asalto los que estaban ofreciendo supunk al respetable. Temas rápidos, directos, con voz contundente, y acompañados de Israel de los Suburban Rebels para interpretar uno de los temas.

A continuación hicieron aparición los veteranos Klasse Kriminale, que partiendo del punk ofrecieron un show más variado, con algún acercamiento al Oi!, estribillos más coreables y festivos, y metiéndose finalmente al público en el bolsillo con versiones de Sham 69 (”If the Kids Are United”), y The Clash (”White Riot”). El concierto tuvo una pausa en la que la banda esperó a que se solucionara un problema con uno de los asistentes en las primeras filas que estuvo a punto de ser echado del recinto por subir al escenario. La presión del grupo ayudó a que ese chico se quedara en la sala. Momento ideal para que la banda italiana pudiera decir con orgullo “¡Uniti si vince!” y enlazarlo con un tema de mismo título.

Y así llegamos a las 22h, con la sala ya llena hasta los topes, cuando con una puntualidad británica los americanos subieron al ring. Con sólo mostrarse ante el público Tim Armstrong, Lars Frederiksen, Matt Freeman y Branden Steineckert ya nos tenían contra las cuerdas. Y si para empezar sueltas un gancho de derechas como es “Radio” para seguir con otro de izquierdas titulado “Roots Radicals” ya nos tenían KO tan sólo empezar.

Rancid se mostraron como una banda de alto nivel en directo. Tim Armstrong se te gana con muy poco. Cierto es que con el posado alicaído, la barba de dos meses, y un sombrero que no abandonaría en todo el show, si se me pusiera Josh Homme delante quizá yo también tendría un desliz. Pero tiene carisma. No necesita estar tocando la guitarra todo el rato (aunque lo hace más que en los últimos tiempos), ni tener la voz perfecta, y sólo hace que subirse a los monitores y dar una vueltecita de vez en cuando sobre sí mismo pero… ¡es Tim!. A sus lados le acompaña la “doble F”, que no son unos simples acompañantes. Frederiksen se encarga de las partes de guitarra importantes, toma el protagonismo vocal muchas veces, habla más con el público (en castellano y catalán), y hasta tuvo su momento en solitario en el escenario interpretando “The Wars End”, y Matt Freeman, cuando quiere, es uno de los mejores bajistas del género. Steineckert, ex-batería de The Used, transmite una energía extra a sus tres veteranos compañeros.

Sin nuevo disco que presentar desde hace 3 años, el cuarteto se centró en la niña de sus ojos nacida en el 95, “…And Out Come the Wolves”, del cual cayeron la mayoría de los temas, sin olvidarse de otras obras como “Let’s Go” (”Black & Blue”, “Nihilism”…), o “Life Won’t Wait” (”Hooligans”, “Bloodcrot”…) entre otros. Servidor tiene debilidad por su obra del 2003 “Indestructible” del cual sonaron “Fall Black Down” y una “Red Hot Moon” en la que invitaron a subir a una chica a interpretar la parte rapeada de Skinhead Rob de los Transplants (y no lo hizo mal). Rancid ofrecieron un show para los que disfrutan con sus singles y también para sus fans más acérrimos (interpretaron “I Want a Riot”, cara B del single “Roots Radicals”).

Todo esto en casi una hora y media de concierto rematada con unos bises de los que te hacen salir por la puerta con la sonrisa de felicidad: “Time Bomb”, “Tenderloin”, “Lock, Step & Gone” y, cómo no, “Ruby Soho”. Felices y sudados.





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