Crónica del concierto Red Hot Chilli Peppers en el Palau Sant Jordi
Publicado el Sábado, 17 de Diciembre de 2011 por Oscar Caselles“Llevamos 25 años viniendo a España y siempre hemos recibido cariño. Muchas gracias, de corazón”. Estas fueron -más o menos- las últimas palabras de Flea al acabar el concierto del pasado jueves 15 de diciembre en el Palau Sant Jordi.
Efectivamente, muchos años son los que llevan pasando por nuestro país. Y si nos preguntamos si es el mejor concierto que les hemos visto a los Peppers la respuesta será negativa, pero sigue siendo un grupo que vale la pena ver.
Antes de que el cuarteto de Los Angeles saltara al escenario lo hicieron Foals, una de las bandas favoritas de la revista NME, con un premio y 4 nominaciones en los NME Awards de este año. Ofrecieron un concierto que fué de menos a más, proporcional a la cantidad de público que iba entrando al recinto. Muy adecuado terminar su actuación con “Spanish Sáhara”.
A los pocos minutos pasados de las nueve y media Chad Smith se sentó en la batería y puso la maquinaria en marcha con un pequeño solo que sirvió de introducción a la entrada de Josh Klinghoffer, Flea y Anthony Kiedis, además de dos músicos de apoyo que les acompañaron en percusiones y arreglos. Y como se acercan las navidades, estamos en crisis y es interesante ofrecer ofertas, Red Hot Chili Peppers nos hicieron un dos por uno en la primera mitad de su actuación. Por un lado, presentación de su nuevo disco “I’m With You”, del que interpretaron “Monarchy of Roses” (que abrió el concierto), “Ethiopia” o “Look Around” entre otras. Por otro, reivindicación de su anterior “Stadium Arcadium”, del cual se muestran orgullosos pese al frío recibimiento en su lanzamiento. A esto añadimos un par de temas de “Californication” como “Otherside” y “Right on Time” y tenemos un buen inicio de concierto, con una banda que siempre se lo pasa mejor tocando sus últimos temas y con un Klinghoffer que se convierte en un “mini-yo” de John Frusciante con la energía que le dan sus 32 años.
Un intermedio en forma de jam enlaza con “Can’t Stop” y aquí empezamos la segunda parte de la actuación, la de los “Greatest Hits”, donde el público se convierte realmente en el jugador número doce. Porque a la banda hay temas que ya les da pereza tocar. Pero si nosotros ya cedemos cuando nuestro sobrino nos pide un regalo de Navidad que se pasa 5 euros del presupuesto, pues imaginate cuando 18.000 personas esperan escuchar “Under the Bridge”, “Higher Ground”, “Californication” y compañía. Así que las tocan, al principio desganados, pero la energía que reciben es tal que la banda se impregna de ello, sobre todo una sección rítmica que sigue pasándoselo bien y al “mini-yo” que te contagia con su ilusión de rookie. Kiedis es otra historia, a veces (muy pocas) está por la labor y luego se queda estático en tres temas seguidos. Sale perdiendo respecto al resto y eso es lo que hace que ese buen concierto no se convirtiera en algo más.
Una jam post-”Give It Away” puso punto y final a una actuación en la que mientras Flea, Smith y Klinghoffer se regalaban un tiempo extra, Kiedis ya bajaba escaleras y se dirigía a los camerinos. Como diría aquél, no hace falta decir nada más.
Crónica: Kik Arqués





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