Siniestro Total, sus gatos y el Libro Rojo de Mao
Publicado el Domingo, 20 de Abril de 2008 por Jose CornideQue grandes son Siniestro Total. 25 años de puro gamberrismo musical, de canciones sobre picores en las partes, de mujeres objeto y chicos boomerang, de asesinatos de hippies en paradisíacas islas y de trascendentales preguntas sobre el origen, la existencia y el futuro. Y todavía hoy, 25 años después de haber actuado como Siniestro Total por primera vez, hacen disfrutar y reír a cualquiera.
Da igual que los atuendos a base de cascos orinales y las camisetas con lemas como “Hoy el cuerpo me pide comisaría” hayan sido sustituidos por trajes con corbata: Julián Hernández es el rostro del gamberro por excelencia, la irreverencia personificada. Ese que en la escuela se sentaba atrás de todo, aprobaba por los pelos por que no estudiaba y la maestra no se atrevía a castigar por que sabía que detrás de sus gamberradas había cierto poso de talento, seguramente no muy distante al del Arcipreste de Hita.
Si el Arcipresete de Hita hubiese nacido en los 60 en Vigo hubiese formado parte de Siniestro Total. Pero da igual, con lo que les ha sobrado a Siniestro desde siempre ha sido lírica. Tienen repertorio para dar y tomar, el del concierto de Bikini comenzó con “Cuenca minera” y las canciones dedicadas a las mujers “Ay Dolores” y “Joder Cristina”, tocadas del tirón, casi sin pausa entre ellas. Sólo después de “Oye nena, yo soy un artista” Julián se dirigió al público por primera vez:
“Llevamos todo el día para llegar a la Diagonal, desde Vigo, desde Coruña…”. “Forza Dépor!”, gritó alguien. “¿Cómo que Forza Depor? ¡Seguridad! Nosotros no tratamos con equipos de primera división”.
Luego un repasito a la familia, “A Casa”, con la sirvienta que es muy puta y se masturba en la despensa y el abuelo que tiene un rabo gigantesco está en el juzgado acusado de secuestro. “Vamos bien”, “Monstruos” (bien bien, buena noticia, alguna más de su último disco caería). A estas alturas Julián andaba ya algo afónico, poco importaba, empezaron a caer himnos como “Camino de la cama”, “Alégrame el día” y por el medio algún tema en gallego como “Volanteiro cabrón” y sobre todo (gracias Siniestro, gracias por haber tocado estas) “Onde vas rapaz”. Era como tener otra vez 12 años y estar delante de la tele viendo este vídeoclip con un bocadillo de nocilla.
Y siguiendo con las gamberradas musicales, la versión de “David Watts” sustituyendo a este por Emilio Cao “Yo quiero ser Emilio Cao, tocar el arpa en el Courel” (impagable) con Julián a la mandolina y descojonándose de risa intentando empezar el tema.
Con mandolina tocaron también “Bailaré sobre tu tumba” con el público desgañitándose en el estribillo. Sin parar llegando “Miña terra galega” (hay que ver que cosa tan extraña es oír cantar esta canción a una sala entera en Barcelona), “Cuanta puta y yo tan viejo” y “Hey Hey Vigo”, con la que se marcharon “entre bambalinas”.
Amenazaban con no volver por que Óscar (bajo) quería ver Muchachada Nui y no estaba dispuesto a perdérselo. Afortunadamente alguien debió de grabárselo y volvieron para tocar las últimas cuatro. “Trabajando para el enemigo”, “Quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos”, “Todo por la napia” y la versión “full speed” de “Ayatollah”.
En total casi dos horas y nada menos que 28 temas (me pareció contar) que interpretaron. Amén de los diálogos y reflexiones de Julián: “Si usted tiene un gato y usted ve a su gato leyendo su Libro Rojo de Mao y el gato le roba el libro, usted tiene un problema”. Ahí queda eso.




































Miércoles, 2 de Diciembre de 2009 a las 17:36
me ha servido para un trabajo de lengua
gracias