Faraday 2010
Publicado el Jueves, 8 de Julio de 2010 por Xavi TorrentViernes 2 de Julio de 2010, siete de la tarde. El asfixiante calor empieza a menguar, pero el Sol sigue ahí y nos acompañará hasta bien pasadas las nueve de la noche. Los últimos bañistas van abandonando la Platja del Far de Vilanova i la Geltrú, frente al recinto del Molí del Mar, y la gran explanada de parking gratuito va liberando plazas que pronto irán siendo ocupadas por los afortunados asistentes a un evento muy particular: empieza la maratoniana propuesta del Faraday, un festival de música independiente al margen de los grandes macro-festivales, distinto a otros en muchos sentidos, la esencia del cual se basa en un criterio muy marcado que pasa por la calidad y diversidad de su oferta, por la comodidad y accesibilidad para los asistentes, y por que reine por encima de todo el buen ambiente. Son casi una treintena los grupos que desfilan por dos escenarios a lo largo de los tres días consecutivos que dura el festival, todo ello en un entorno privilegiado, al aire libre y con vistas al mar.

También es un espacio en que público y artistas se mezclan con total normalidad. Antes y después de sus respectivas actuaciones es normal verlos entre la multitud, y uno puede perfectamente acabar tomando una cerveza al lado del artista que acaba de actuar, porque cerveza no falta, y el servicio es muy ágil, sin colas ni para comprar los tickets ni para recoger la bebida. El tema de la comida es distinto, y ahí sí que se crean aglomeraciones en momentos puntuales, dado que hay sólo dos stands con comida; quizás sea éste el único tema a mejorar en próximas ediciones. Por lo demás, sólo queda felicitar a la organización por su gran trabajo.
Sonaron las primeras notas del festival con los Fred i Son, cuando apenas había llegado público al recinto. Empezaba a congregarse gente alrededor del escenario TicTac (escenario pequeño), y al acabar el concierto rondaba ya posiblemente el centenar de personas. A partir de ahí el degoteo de público nuevo fue constante mientras los leoneses Pájaro Sunrise presentaban su nuevo disco en el escenario Estrella Damm (escenario principal). Mención especial a la siguiente actuación, la de Me and The Bees, con la espléndida voz de su cantante como principal arma, y una propuesta a caballo entre el folk y el pop, que convencieron a una ya notable presencia de público.

Por su parte, Abraham Boba elevó la temperatura de los presentes con un directo que fue subiendo en intensidad, para acabar en un potente final. Fue uno de los mejores de la noche, dejó notar la clara influencia de Nacho Vegas (de quien es pianista también), y demostró haber sabido rodearse de un puñado de buenos músicos. Y si el final de Boba nos dejó casi extenuados, la frescura y desparpajo de Joan Colomo con el público y su particular directo desvergonzado y lejos de todo prejuicio puso la nota divertida de la noche.

Hubo, sin embargo, un claro destacado en la noche del viernes: Bigott. El cantante zaragozano y su banda ofrecieron un auténtico recital. Seguramente muchos de los allí presentes nunca habían asistido a un concierto de este grupo, que contaba con la colaboración de miembros del Paco Loco Trío. Todos ellos sonaron sublimes en el que fue probablemente el concierto más celebrado de la noche, y hasta ese momento el más potente. Revolucionó al público, que acabó bailando y al final reclamando un bis al grito de “otra, otra, otra”…pero ya se sabe, en este tipo de festivales
no hay tiempo para bises, todo está milimetrado, y aunque el público se quedó con ganas de más, justo en el mismo escenario empezarían a actuar poco rato después otro de los platos fuertes de la noche, Clem Snide. El grupo newyorkino se presentó en el festival con una atrevida y estimable versión de “Zuma”, de Neil Young, y lo hicieron de manera brillante con su potente directo a juzgar por el deleite del público presente; se les vio totalmente entregados y volcados en dar lo máximo de si mismos, atreviéndose incluso a pronunciar algunas frases en un esforzado castellano. Y ya pasada la medianoche arrancaba la parte final de la jornada con la actuación de otro de los platos fuertes del festival, los ingleses The Wedding Present. Uno de los comentarios entre el público más veterano fue el recordar la actuación de los de Leeds en nuestro país hace más de dos décadas, y pareció que el grupo había escuchado estos comentarios cuando el cantante anunció que iban a interpretar en directo todo su disco “Bizarro”, editado hace 21 años. Fuertes dosis de guitarra y pura energía fue lo que nos regalaron, y de paso rejuvenecieron unos cuantos años.
La tónica general del festival era ir subiendo con cada actuación la intensidad y potencia, y eso se fue cumpliendo la noche del viernes, más con la salida a escena de Mujeres, el conjunto barcelonés formado, sin embargo, íntegramente por hombres. El grupo que está viviendo uno de sus momentos más dulces acabó de revolucionar al público que a esas horas estaba ya sediento de baile y fiesta. Y así fue, el alborotado directo que ofrecieron transportó casi al éxtasis general, arrastrando a los presentes a dejarse llevar por una espiral de hiperactividad y locura que bien seguro animaba al mismo tiempo a los cuatro del escenario para darlo todo allí arriba. Tras ellos, la noche finalizó con las actuaciones de A Viva Veu Djs, Is Tropical, Thug Ladies Djs y Our Favorite Club Djs, actuaciones que bien seguro acabaron de gastar las pilas de los más fiesteros, de los que aguantaron hasta pasadas las cuatro de la mañana.
El sábado 3 de Julio volvemos a empezar. Son las siete de la tarde y nos esperan nuevamente más de nueve horas de música en directo. La gaditana Marina Gallardo fue la encargada de abrir la jornada con una interesante propuesta de folk alternativo. A diferencia de la jornada del viernes, esta primera actuación del día ya contaba con una importante cantidad de público, que ya en la siguiente actuación, la de los madrileños Delco, rozaba el 50%. Seguidamente los ingleses Apples consiguieron un notable éxito con sus pegadizas melodías que fueron adoptadas rápidamente por el público.
Con El petit de Cal Eril el lleno ya era prácticamente absoluto. El grupo liderado por Joan Pons ofreció su enérgico directo y sus habituales guiños hacia los presentes. Y es que a esas horas todos estábamos ya predispuestos a disfrutar plenamente de la noche, y en especial de la siguiente actuación, la esperadísima aparición en escena del líder y alma del grupo norteamericano Wilco. Así pues Jeff Tweedy consiguió un lleno absoluto, a pesar del partido de “la Roja”… Pura esencia de Wilco, con un directo totalmente íntimo. Menos es más; Tweedy logró algo realmente grande: repasar la carrera de uno de los grupos más importantes e influyentes de los últimos tiempos valiéndose tan sólo de sus guitarras, su harmónica, su voz y su manera de silbar. Cada canción era un himno, cada nota un deleite. Fue algo más de hora y media de Wilco al desnudo, de Tweedy en estado puro.
Tras recuperarnos del impacto que supone presenciar algo tan único y emotivo salieron al mismo escenario Los Punsetes, con una puesta en escena tan fría como efectista; habría que elogiar a la cantante por saber mantenerse rígida e imperturbable durante todo el concierto, aunque esa actitud a lo largo de tantos minutos pueda perder fuerza y sentido. Y pasamos de un grupo que ya tiene tablas en los escenarios a otro, Linda Miranda, que curiosamente debutaba en directo. Los nervios iniciales, y algún micro que se empeñaba en acoplarse jugaron en su contra pero no bastaron para arruinar su primer concierto; hicieron bailar al público con la presentación de su primer y único disco.
Y tras ellos el que fue sin duda el concierto de la noche (con el permiso de Tweedy) con los barceloneses Maika Makovski, que con un impresionante directo convenció y se metió al público en el bolsillo de principio a fin. Con una actitud tremendamente sensual, la cantante ejerció un enorme magnetismo ante todos nosotros y elevó la temperatura de la noche; ellos y ellas sucumbieron ante tal muestra de entrega, entusiasmo y fuerza. Y tras el torbellino de la banda barcelonesa llegaron Errors, un cuarteto de post-electro que presentaron en exclusiva su nuevo y segundo disco.
Cerraban la noche Bankrobber Gang DJs, Amable y On The Tape Vs Mëther & Zacker, alargando esa jornada nuevamente hasta pasadas las cuatro de la madrugada.
Y finalmente el domingo 4, el último día del festival, tenían lugar los últimos cuatro conciertos, esta vez todos en el escenario Tic Tac. Abría la tarde DJ Mayfield, para posteriormente actuar Hello Cuca, Louis Eliot & The Embers, y llegaba finalmente otro de los conciertos más esperados del festival, Nick Lowe, que además fue una de las sorpresas de última hora en el cartel. Fue un fin de fiesta ideal para cerrar tres intensos días, de tantas horas de buena música y buen ambiente.
Pasaron en total unas 4.000 personas durante los tres días, una cifra que seguro llena de optimismo a los organizadores, La Medusa, de cara al futuro Faraday 2011, en lo que será ya la octava edición del festival.




























































































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