In Rainbows, Radiohead en 360º

Después de cuatro años sin publicar nada, Radiohead lanza al mercado un nuevo álbum, esto en si mismo ya sería una muy importante noticia en lo que a música se refiere, pero aún hay más, la banda británica lleva a la práctica un innovador sistema de distribución, un paso “sencillo” para un grupo que ya ha vendido millones de discos, pero que sin duda será un precedente clave para el futuro de la difusión musical.

Aunque en este texto quisiera hablar únicamente de canciones, no de estrategias discográficas, marketing y otras vicisitudes comerciales, quién todavía no sepa como conseguir “In Rainbows” sólo ha de acercarse por: www.inrainbows.com/ , aquí podéis encontrar las 10 composiciones que ocupan mi articulo, pero también podréis haceros con todo tipo de material “físico” adicional, inclusive más canciones.

Cuando ya había escrito más de la mitad de este post, debía de haber escuchado el álbum cinco o seis veces, a la décima escucha, me vi obligado a borrarlo todo y empezar de nuevo, algunas escuchas más tarde, volvía a hacer borrón y cuenta nueva.
Va entrando poco a poco, muy lentamente, pero una vez instalado en todos los rincones de la cabeza, intuyo que tardará mucho en salir, la espera ha valido la pena, aunque de las canciones de Tom Yorke y compañía siempre se espera más, sin duda su nuevo trabajo vuelve a ser de lo más interesante del previsible panorama pop rock.

Abandonado ya definitivamente el terreno de “Amnesiac” y “Kid A”, “In Rainbows” continua la línea de “Hail the Thief”, recuperando instantes de “Ok Computer” e incluso en algunas composiciones, retrocediendo aun más, hasta sus inicios.

15 step abre el disco con una percusión sintética y sincopada en primer plano, que podría recordar a Idioteque, pero la melodía más amable nos va arrastrando a un sonido más asequible, menos arriesgado, aunque alejado de los patrones de canción pop, dejando desde el principio adivinar una sutil producción repleta de efectos, pero sin estridencias, complemento perfecto para unas composiciones que parecen minimalistas en una primera escucha.

Body Snatchers resucita la parte más enérgica y vigorosa de Radiohead, tanto a nivel rítmico como sonoro, una trallazo de saturación de guitarras y bajo. Inmediatamente después de este muro de sonido, Nude nos transporta a un escenario de algodón, donde Tom demuestra que cuando quiere, canta como los ángeles, un tiempo lento impecable, una delicia.

A la altura de Weird fishes uno ya queda totalmente atrapado por “In Rainbows”, un “in crescendo” hipnótico, imperceptible, tal vez el momento más “redondo” de este trabajo.

En la parte central, continuamos un travelling a través de todo Radiohead, All i need, Faust Arp, Reckoner…las guitarras de Greenwood quizás sean el instrumento de la banda que más ha evolucionado, alcanzando una gran cantidad de matices, logrando crear atmósferas muy interesantes sin necesidad de abusar de los sintetizadores.

House of cards evoca los mismos paisajes sonoros donde a veces se pierde U2, un lugar donde acaban encontrándose ambas bandas, cuando dejan de parecerse a si mismas, a continuación Jigsaw falling into place, vuelve a levantar el ánimo, una composición que en un principio pasa desapercibida, en parte por su estructura más estándar, pero que acaba haciéndose muy grande con las sucesivas escuchas.

Tan triste como la más triste de las canciones tristes de Radiohead, Videotape cierra esta entrega, una letanía de piano con sabor a marcha fúnebre, que nos devuelve a la oscuridad, por si en algún momento de la escucha habíamos creído ver el arcoiris.


Deja tu comentario