Concierto de Limp Bizkit en Barcelona, Razzmataz
Publicado el Lunes, 20 de Septiembre de 2010 por Oscar CasellesA priori el regreso a los escenarios de Limp Bizkit sin tener su anunciado nuevo disco “Gold Cobra” colgado en la red o en las tiendas era un poco extraño, aunque la noticia de que su guitarra fundador Wes Borland iba a formar parte de la formación en directo fué suficiente para crear toda la expectación necesaria entre sus fans. Superadas aparentemente las rencillas entre él y vocalista Fred Durst, tengo que decir que visto lo visto el pasado Jueves en la sala Razzmatazz, su legado sigue más vivo que nunca.
Los Británicos The Blackout fueron los encargados de abrir la velada y me produjeron la misma sensación de indiferencia que hace 5 años cuando les vi por primera vez en Inglaterra. A pesar de haber cambiado radicalmente su imagen, su música sigue sin aportar gran cosa y su torpe version de Fight For Your Right de Beastie Boys fué la guinda de su actuación.
Hacía mucho tiempo que no se palpaba tanta expectación en el ambiente por un cabeza de cartel antes de salir al escenario, ya que una gran mayoría no paró de vitorear a los de Jacksonvile antes y durante su show. Las claves de todo esto pudo ser la mezcla de un público muy joven, los nostálgicos treintañeros y que una gran mayoría de público iba a disfrutar de la formación original al completo por primera vez, ya que en la visita anterior el guitarrista fué un sustituto mercenario.
Como era de esperar, el set list estuvo repleto de hits y solo hicieron referencia a su futuro nuevo disco abriendo el show con el tema Why Try, que no acabó de impactar. El guitarrista transformista de la banda caracterizado para la occasion como un brujo africano de comic, ataviado con una gran melena rastafari roja acaparó todas las miradas. No es de extrañar que el vocalista Fred Durst tenga tantos celos de él, ya que en carisma tiene la batalla totalmente perdida. El resto de la banda se mantuvo más en un segundo plano, solo destacando por momentos el mástil iluminado de luces rojas y verdes del bajista Sam Rivers o los frenéticos saltos del sonriente Dj Lethal.
Temas como Trust?, My Generation, Livin it up o Eat you Alive desataron la locura entre los presentes, que no paraban de vitorear el nombre de la banda entre canción y canción. Su tercer disco “Chocolate Starfish…” fué el que tuvo más presencia en le setlist y el himno My Way (uno de los momentos más emotivos de la noche), la gamberra Hot dog o Boiler fueron prueba de ello.
Hay que reconocer que el show estuvo lleno de parones y careció de ritmo por las excesivas pausas entre canción y canción. Ayudaron a todo esto temas como la rapera N 2 gether now, que hasta el propio Fred Durst reconoció que “era un error”. La que se llevó la palma fué el intento fallido de balada rockera de la versión Behind Blue Eyes con guitarra enlatada y Mr Durst creyendose un buen cantante.
Después de tanto desproposito por suerte volvieron las cosas a su cauce con varios hits rotundos del inmenso “Significant Other” : Break Stuff, Re-arranged o Nookie. Hacía mucho tiempo que no veía la gente botar tanto, pasárselo tan bien y estar tan bolcada con una banda, y esto mereció el primer y único bis de la noche.
Al volver al escenario calentaron un poco con un par de medleys de Pearl Jam y Nirvana totalmente prescindibles, y encararon la recta final con la potente The One, el himno Take a Look Around, la efectiva Rollin y Faith, única revision a su primer disco.
Un 10 para el público que vió recompensada su actitud con la posibilidad de hacerse fotos con toda la banda y conseguir sus firmas.
Texto: Oscar Caselles





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