La noche tranquila de Love of Lesbian
Publicado el Viernes, 4 de Junio de 2010 por Xavi TorrentSon muchos los escenarios que ha dejado atrás éste año el grupo Love Of Lesbian. Y son muchos los fans a quien han dejado con la sensación de haber estado en un verdadero espectáculo, en dónde público y músicos parecen entender lo mismo acerca de lo que es una buena noche de diversión, locura y buenas dosis de música. Todo ello gracias a un grupo de artistas que se dejan la piel en cada actuación (sin olvidarnos de su gran road manager, Bibi Palay, siempre ahí con su dedicación al grupo y a los fans, y siempre atenta a unos y a otros), un buen puñado de canciones que se han convertido ya en himnos y sumando, en esta ocasión, la ONCA (Orquestra Nacional Clàssica d’Andorra). El resultado no fue otro que un concierto para el recuerdo.

No fue, sin embargo, el concierto del pasado 21 de Mayo en el Teatre-Auditori de Sant Cugat un espectáculo habitual en lo que viene realizando el grupo. Había condicionantes que marcaban mucho el tipo de repertorio que íbamos a escuchar; factores como tener el público sentado y sobre todo adaptar muchas de las canciones para la orquesta parecían a priori dos factores que podían dificultar la noche al grupo barcelonés, habituado a directos mucho más potentes.
Con la dirección artística de Albert Puig, y la dirección musical por parte de Fernando Velázquez y el omnipresente Ricky Falkner, grupo y orquesta supieron desde el primer momento encajar a la perfección. Empezaron con “Un día en el parque” para seguir con “Carta a todas las catástrofes”, y continuar con “Incendios de nieve” esta vez sin el acompañamiento de la orquesta. Y esa fue la tónica general del concierto, combinar algunas canciones con la orquesta y otras la banda en solitario.
Salíó su lado más pillo en canciones como “Marlene”, cantando con caretas, y con esa actitud fiestera y animada que les caracteriza. En ese punto nos dejábamos llevar por la voz de Santi Balmes, y de repente los violines tomaban un tremendo protagonismo entre los aplausos del público, matados estos por las solitarias notas del piano, para luego resurgir todos y cada uno de los instrumentos y completar así un final apoteósico y lleno de matices sonoros. El intercambio de notas entre unos y otros fue en muchos momentos imponente. Del grupo ya sabíamos su soltura y oficio en el escenario, y la orquesta por otro lado demostró también su brillantez.
Y cuando no sonaba la orquesta brillaba el grupo, como en la potente y limpia interpretación de “Segundo Asalto” (ésta sí más cercana a los habituales directos del grupo). Y cuando volvían a combinar orquesta y banda brillaban nuevamente todos ellos, y el público se sumaba en ocasiones al diálogo entre la banda, los violines, violas, violoncelos y contrabajo (en determinados momentos la fuerza de la orquesta, en especial a través de sus violines, dominaron la sala por completo).
La elección de los temas a tocar fue sin duda el otro gran acierto; el directo sonó mucho más acústico que de costumbre, y se hizo más soportable estar sentado gran parte del espectáculo. No podría haber sido de otra manera, el concierto estaba marcado así a priori, no fue el estallido al que nos tienen acostumbrados LOL, pero si fue una manera de demostrar que también saben bajar las revoluciones sin perder personalidad cuando las circunstancias lo marcan. Fue una manera nueva de escucharlos, más tranquila y sosegada, pero al mismo tiempo estimulante e intensa.
Y no se puede hablar de un concierto suyo sin tener en cuenta el final. Esta vez no hubo disfraces, pero si una versión que no llevaban preparada, durante los bises, de “Te hiero mucho (Historia del Amante Guisante)”, en uno de esos momentos en que uno logra apreciar la sinceridad y la entrega que esgrimen estos músicos: “si la caguem la caguem!”, soltó uno de ellos… sí señor. Y no la cagaron, la bordaron, como siempre. Y acabaron cantando, a metro y poco de sus seguidores, en lo que se convierte en un fin de fiesta que recordamos siempre los que estamos allí. Quizás una de las grandezas de éste grupo es precisamente eso, la cercanía con su público, tanto física como emocional.




























Viernes, 4 de Junio de 2010 a las 18:21
Muy buena crónica y las fotos son preciosas.
Un saludo.