No queremos ir a Eurovisión

En este país donde en el día menos pensado en las primeras páginas de los diarios aparecen los cantamañanas con su uniformes de Dolce&Gabbana reinvindicando que la cultura es empleo, uno empieza a estar ya un poco harto de hacer cálculos en cuantos minutos de televisión y millones de euros nos vamos a dejar este año en Eurovisión.

Nuestros primos los tanos, tan verbeneros como nosotros pero con dedo y medio más de frente, abdicaron del concurso hace ya varios años. Pero aquí no, aquí año tras años por estas fechas llega lo mismo. Horas y horas de televisión de esperpénticas actuaciones, dinero derrochado en decorados, iluminación, minuta del presentador engominado de turno y ejércitos de bailarines tutelados por algún coreógrafo amanerado que en su vida han ido a un ballet pero que tiene Fama en VHS, DVD y Blu-Ray.

Y, joder, se pasa del hastío al cabreo. Porque algo siempre salpica. Es imposible librarse del vídeo de la Marchante, de ver las noticias en los periódicos, toparse con algún vídeo en Internet y ya no hablemos de encender la tele.

Porque con los medios necesarios para montar cada año la selección de nuestra punta de lanza musical para tan prestigioso concurso se podrían hacer otras cosas. ¿Qué tal un concurso de bandas por categorías en el que los ganadores ganan la posibilidad de tocar en directo, pongamos, cinco temas en directo en las horas a las que se iba a emitir algunas de las dichosas galas? Fíjense que no hay que gastar un duro, ya hay la página de Internet para votar, tenemos el minutaje de televisión y el plató sirve perfectamente el de los conciertos de Radio 3.

Super EddyPero no, Eurovisión no se toca. Pues si, oiga. Ya estamos hasta las narices, así que al sabotaje del concurso. Y para ello nada mejor que darle un buen tiento a las votaciones. ¿Qué tal si buscamos a uno de los artistas más cutres del elenco presentado y le damos el honor de representarnos? ¿Se enterará así el gobierno de turno de qué somos unos cuantos los que agradeceríamos dejar de tirar el dinero en esta horterada?

Solo hay una forma de averiguarlo. Super Eddy es el mejor candidato. Super Eddy es un fenómeno, atención al vídeo clip, atención a la música, atención a la letra. A ver si Super Eddy llega a la primera posición de las votaciones. Y a ver si se enteran: no queremos ir más a Eurovisión.

VOTA A SUPER EDDY PARA EUROVISIÓN. NO QUEREMOS IR.


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