Festival In-somni: Piano Magic y sus elegantes claroscuros
Publicado el Lunes, 1 de Marzo de 2010 por Oscar CasellesEl pasado sábado de febrero tuvimos el gran placer de disfrutar del elegante directo del colectivo musical Piano Magic en la sala Apolo de Barcelona dentro de la programación del festival Insomni 2010. Acertadísima decisión por parte de la organización, ya que con su pop electrónico ambiental y sus crescendos postrockeros nos embrujaron durante la hora y 15 min aprox. que duró su set, en el que aprovecharon para presentarnos su nuevo disco titulado “Ovations” editado a finales del año pasado y con colaboraciones de lujo como Peter Ulrico (Dead Can Dance,) o el vocalista Brendan Perry. El pizpireto Glen Jonson como único miembro fundador actual de la banda Anglo-Francesa estuvo acompañado de unos músicos de lujo formados por teclista, batería, bajo y guitarra. Con indumentaria compuesta por un elegante y sobrio negro, destacaron los modernos y atrevidos deportivos del cantante que parecían ayudarle a acentuar un poco más su manera de moverse por el escenario.
Con un público que llenaba más de la mitad de la sala, comenzaron a desgranar temas de su último trabajo como la enérgica Recovery Position en el que nos hicieron recordar al mejor sonido rockero de la época dorada de Manchester, la sosegada The blue tour o la impresionante The nightmare goes on y sus percusiones hipnotizantes que por un momento embrujaron a toda la sala. La sonorización de la sala fué perfecta potenciando al máximo el gran directo de la banda. La voz de Glen Jonson estuvo perfecta durante todo el concierto, transmitiendo el aura de oscuridad que les hace tan característicos. Se le notan sus tablas encima del escenario ya que se movía con la gracia y la elegancia de los que se sienten tan cómodos como en casa. La banda hizo un repaso a sus anteriores trabajos con temas como Great Escapes, The Faint Horizon, King o Silence. Su elegante manager se acercó a un lateral del escenario para informarles de que solo había tiempo para dos temas más, y en cuanto nos dimos cuenta ya se habían acabado. Las luces se encendieron, la gente se quedó con ganas de más, pero el inicio de la música enlatada de megafonía disipó completamente este deseo y como después de un bonito sueño, el despertar a la realidad fue duro pero con el recuerdo de haber disfrutado de una experiencia hermosa.
Fotos: Rosario López




































Últimos comentarios