S.M.V. en Barcelona
El pasado miércoles tuvimos el lujo de presenciar “The Thunder Tour”, la gira formada por la unión de los tres maestros Stanley Clark, Marcus Miller y Victor Lemonte Wooten. Acontecimiento del año para los amantes de las bajas frecuencias. Un cambio de última hora hizo que del Razz1 el concierto se trasladara finalmente al razz2, que presentó un aforo de poco más de tres cuartos de entrada y estaba formado por gente de generaciones muy distintas: muy jóvenes y muy mayores.
El concierto comenzó con puntualidad a las 21.00 horas. Los tres magos de las 4 cuerdas vinieron acompañados por los magníficos Derico Watson a la batería y Federico Peña a los teclados. Cuando salieron al escenario la expectación era máxima con el público vitoreando sin para a estos músicos de lujo. Stanley se situó a la izquierda con su bajo de pequeñas dimensiones , Marcus en el centro con su precioso fender característico y Victor a la derecha del escenario. Sus caras derrochaban felicidad y entusiasmo, y sin más demora comenzaron con el primer corte de su último trabajo titulado “Thunder”(que repasarían casi en su totalidad durante la noche). Fué perfecto como presentación para que los tres virtuosos alternaran su protagonismo en la pieza y provocar de esta manera el deleite de un público entusiasmado. En ese momento quedó claro que la noche sería un festival de técnica y feeling como pocos hoy en día. Hasta los fotógrafos en el foso no podían parar de moverse al son de la música mientras disparaban sus flashes.
La diferencia en el sonido de los tres bajistas era clara, el de Satanley grave y distorsionado, el de Marcus redondo y elegante y el de Victor brillante y muy agudo. Más y más aplausos de un público totalmente volcado acompañaron a la introducción al segundo corte de idéntico título que el disco, y uno de mis preferidos por su dinámica y estructura. Era una autentica gozada escuchar el sonido de los tres bajistas tocando a la vez, una sección rítmica de ese talante es un sueño para cualquier amante del rock, funk o jazz, toda una apisonadora.
Luego tocaron “Hillbillies on a Quiet Afternoon”, un tema más tranquilo y relajado. Al acabar Stanley Clark saludó enérgicamente a la audiencia y presentó a su compañero Victor Wooten como “el maestro” para que este último nos hiciera una demostración de sus habilidades endiabladas de rapidez y técnica. Además combinó con la utilización de los pedales de pregrabado para crear así líneas de bajo para superponerlas una y otra vez hasta llegar al un éxtasis musical absoluto. Quedó demostrada así su fama de ser el “Michael Jordan” del bajo. Fué sin duda uno de los momentos más impresionantes de la noche.
“Mongoose Walk” sirvió para relajarnos un poco los ánimos a todos ante tanto virtuosismo para que las delicadas progresiones de teclados ganaran protagonismo. Al acabar Stanley como interlocutor oficial de la banda nos presentó al notable teclista Federico Peña y nos introdujo después a Marcus Miller, autor del siguiente tema titulado muy significativamente como “los tres hermanos”.
Y es que fué exactamente como pudimos verles durante todo el concierto, como músicos que ante todo se respetan, admiran y gozan mutuamente de su pasión.
Después el foco principal se fijó en Marcus Miller, era hora de su momento estelar en solitario para deleitarnos con sus clase, buen gusto y maestría de las 4 cuerdas como había hecho anteriormente su compañero Victor Wooten. Tocó el tema “Classical Thump” , luego cambió el bajo por el saxo para interpretarnos una preciosa y delicada pieza estándar de Jazz para unirla más tarde a la clásica “Tutu”, que desarrollarían de una manera más larga y acertada que en el disco. El Razz2 era una verdadera fiesta.
Después de presentar al batería Derico Watson y al resto de la banda, dieron paso al tercer momento estelar de la noche en el que Staney Clark nos deleitó con sus habilidades al contrabajo, primero de una manera clásica y delicada para progresivamente abordarlo de manera rápida y desenfrenada para el deleite de todos los asistentes. Ese molinillo rockero tocando el contrabajo es de los que no se olvidan fácilmente.
Había llegado el momento del primer y único bis de la noche. La fiesta se acababa, pero nos dejaban a todos con un magnifico sabor de boca por haber tenido la fortuna de presenciar a unos músicos que a pesar de llevar muchísimos años en el negocio son un ejemplo de frescura y energía. Daban la sensación de estar divirtiendose en su casa tocando para amigos más que hacerlo en un concierto.
Gracias a Summum Music por el privilegio de gozar de un show del todo inolvidable.
Fotos: Rosario López




















Martes, 17 de Febrero de 2009 a las 19:55
Wow !! y mil veces WOW !!
No pude asistir a este concierto, me imagino que debe de haber sido una fiesta.. uno mejor que otro… pero mi corazoncito para Stanley Clarke !!
Gracias por compartir tantas fotos
Melzer