Summercase 2008, no ha sido una gran añada
Publicado el Viernes, 25 de Julio de 2008 por Jose Cornide2008 no va a ser recordado como un gran año de giras de artistas “punteros”. Este año ha sido difícil para todos conseguir unos cabezas de cartel y una clase media atractiva. Si el año pasado Primavera contaba por ejemplo con Sonic Youth, Wilco o Patti Smith y Summercase con PJ Harvey, The Arcade Fire o The Flaming Lips este año ha habido que conformarse con bastante menos.
Si a eso le añadimos que Radiohead ya había pasado por Barcelona, que además había que repartir pastel con Bénicassim… pues entre una cosa y otra se presentaba un Summercase mucho menos atractivo que el año pasado.
Y así fue de hecho, pero es que el listón estaba muy alto. Por que el que no disfrutó fue por que no quiso.
Blondie, con Debbie Harry, retuvieron a la gente tema tras tema con el “a ver cual tocan ahora”. Debbie Harry se sigue comportando como la veinteañera loca que a principios de los ochenta revolucionó el panorama de las frontwoman (todavía nadie la igualado en ese aspecto, donde esté esta rubita que se quiten todas las Madonnas del mundo).
Y los Sex Pistols sonaron contundentes y de maravilla. ¿Qué se han vendido? ¿Qué es una vergüenza? Yo que sé, pero suenan de muerte y Johnny Rotten está como un cencerro. Y The Breeders, con todos los bandazos que ha dado esta banda, todavía pueden ofrecer un directo redondo (aunque estén menos de una hora en el escenario) con Drivin’ on, Cannonball, Divine hammer y rescatando las magníficas Tipp city o Pacer.
Aparte a Interpol se le puede criticar muchas cosas, pero su directo es más que pasable, tal vez demasiado aséptico. Maxïmo Park y Kaiser Chiefs son la simpleza personificada, pero divierten con sus actitudes hooliganeras a unos cuantos. Y a esas horas tampoco está uno para hacer juicios de valor de esto o aquello.
Y en la clase media Edwyn Collins ofreció una entrañable actuación, Shout Out Louds siguieron demostrando por que hay que mirar tanto hacia Suecia, The Raveonettes tiñeron con vintage surf el escenario Converse.
Pero, ai, la verdad es que no queda ninguna gran actuación que llevarse a la boca o algún recuerdo imborrable en dos días de festival. En cuanto a la asistencia, desde luego había menos gente que el año pasado, pero que nadie se engañe, Barcelona seguirá teniendo un festival por estas fechas año si, año también, se llame como se llame.





Últimos comentarios