Concierto de Thee Silver Mt Zion en Barcelona
El pasado martes un día gris y frio de otoño sirvió como ambientación perfecta para el concierto de los canadienses Thee Silver Mt. Zion Memorial Orchestra & Tra-La-La Band. Lo que comenzó hace años como un grupo paralelo de algunos componentes de Godspeed You! Black Emperor se ha afianzado poco a poco en el tiempo hasta ser el único de los dos en activo hasta la fecha. Estamos ante un grupo singular donde los haya tanto por su inetiquetable estilo como por su cambio de nombre a cada disco. En esta ocasión nos visitaron solo 5 de sus 7 componentes habituales.
Como grupo invitado tuvimos a los locales U_mä, un interesante proyecto de la pareja formada por Pau Vallvé y María Coma junto a otros músicos sumando un total de 5. Nos ofrecieron un catálogo de canciones minimalistas, llenas de delicadeza y con múltiples matices muy en la línea de grupos como Gregor Samsa. Su actuación estuvo llena de experimentación y loops que iban creando en directo a base de ruiditos y de la magia del theremin.
A las 22.30, con una Apolo2 casi llena, salieron al escenario los de Montreal compuestos por el guitarrista y cantante Efrim Menuck, el batería Ian Ilavsky , Thierry Amar al contrabajo y las violinistas Jessica Moss y Sophie Trudeau para presentarnos los temas de su último disco “13 Blues For Thirteen Moons” editado en marzo de este año. Efrim como interlocutor oficial de la banda estuvo desde el inicio muy comunicativo con la audiencia, y mientras afinaba compulsivamente su guitarra ironizó sobre algunas cosas, entre ellas la figura de Bono como ejemplo a seguir por el colectivo de músicos para mejorar los problemas políticos y sociales del mundo. Su discurso lleno de acidez dejó clara la línea activista y social de la banda. Luego ya de una manera seria y respetuosa acabó dedicando el nuevo tema de su último disco titulado “One million died to make this sound” a todos aquellos músicos honestos que alguna vez han mostrado su música delante de un público o para aquellos olvidados que perecieron solos y pobres. La canción sonó muy intensa y llena de fuerza, acompañada de la genuina voz rota y agónica de Efrim como si de un alma en pena se tratase. Fue muy aplaudida por todos. Después de intercambiar de nuevo algunas palabras con nosotros sonaron a modo de intro los deliciosos violines para introducirnos a “God bless our dead marines” perteneciente a su disco “Horses in the Sky” y que rápidamente ambientó a toda la sala como si de una marcha fúnebre se tratara, cada vez más y más intensa.
El cantante de una forma muy inteligente a modo de pausa creó un mini debate entre el público sobre su antipatía por Madrid y su gente consiguiendo reacciones adversas entre el público y creando así controversia y risas por igual, todo un cachondo. Seguidamente nos presentó otro corte de su nuevo disco titulado “Black Waters Blowed , Engine Broke Blues” comentando que al tratarse de un tema muy largo en caso de tener a los niños con canguros debíamos pagarles un extra. Lo suyo definitivamente era gracia innata. La risa daba paso rápidamente al apocalipsis y el éxtasis hecho música con destellos de luz a cargo de las esplendidas voces femeninas de sus preciosas violinistas Jessica y Sophie. Al acabar un par de bromas más sobre lo que habían hecho en su tiempo libre antes del concierto para dar paso a la presentación del la siguiente canción titulada “Microphones in the Trees”. Nada que ver a la versión del Ep, mejorada con una preciosa intro de violines y que poco a poco te hipnotizaba , elemento característico de esta banda, ya que de alguna manera siempre acabas sucumbiendo totalmente por la oscuridad y desesperación de sus temas.
Después de un agradecimiento a la banda invitada y a toda la audiencia presente, el cantante presentó su último tema de la noche perteneciente también a su nuevo disco y titulado “I Built Myself A Metal Bird, I Fed My Metal Bird With Wings Of Others Metal Birds”, el tema más intenso de su set list gracias a su guitarra distorsionada y la contundencia de la batería.
Su música es como ese día triste y gris donde una gran tormenta lo cubre todo y de golpe al cesar la lluvia unos destellos tímidos de sol se dejan ver en el horizonte, para dar paso a un bonito arcoiris como símbolo de la esperanza en el poder del ser humano para cambiar todos los problemas que azotan el mundo.
Fotos: Rosario López










Últimos comentarios