Tony Lomba & Elio Dos Santos en Carral
Publicado el Lunes, 14 de Junio de 2010 por Víctor GarcíaAsistimos este pasado sábado 12 al concierto que Tony Lomba & Elio dos Santos dieron dentro de los eventos que conmemoran el 3er aniversario de la Sala the Star, en Carral (A Coruña), un oasis en el desierto noroccidental al cual esperamos volver con frecuencia.
Sobre el concierto, ¿qué decir?. Es tan contagiosa la sátira, el sarcasmo con el que este dúo vigués plantea su repertorio que he sido invadido por su tono gamberro y por la idea de hacer una parodia de una crónica musical.
Lo primero sería vincular su estilo a una serie de referencias, preferiblemente contrastadas y aceptadas por la comunidad de críticos, que dignifiquen al grupo y aun más, si cabe, al crítico en cuestión y su conocimiento del tema. Y luego desarrollar un tracklist extenuante y detallado. Podría ser algo así:
Desde que Alfonso X el Sabio inauguró el género para la música Pop con su “Cantigas de escarnio e maldizer” (Medieval Records, 1248) no habíamos escuchado nada tan descarado. Tony Lomba & Elio dos Santos nos brindaron un brillante recital de música ligera en una Sala the Star a media asta. Descorcharon su repertorio con la balada romántica “Hasmeunamamada”, en la cual se invita a un chica virgen a que no deje de serlo (…yo te lo di todo, tú no has perdido nada…). La ejecución vocal (de la canción) excelente, emulando a los grandes italianos de los 60/70 (Domenico Modugno, Nicola di Bari, nótese el sospechoso parecido físico de Elio con el primero y de Tony con el segundo), interrumpida en su ecuador por una reflexión de Tony a lo crooner sobre la similitud estética entre una coliflor y el resultado de una eyaculación facial, para terminar la canción con unos sentidos versos …te sentirás un Renoir, un Van Gogh….
Continuando con su línea romántica, Tony cual Sergio Dalma enfundado en un traje con chorreras propio del último Elvis, interpretaron “En la playa” (…solitaria, haciendo el amor, las arenas entre nuestras nalgas molestándonos…).
Tony y Elio consiguen un equilibrio clásico en escena mediante su repartición de roles antitéticos, Elio es el hombre tranquilo, Tony (en sus propias palabras) la majorett loca, Elio el músico, Tony la folclórica, Elio la sobriedad, Tony el exceso. Sin embargo, en un momento del show, funden sus papeles, coincidiendo plenamente. Su animadversión por Enrique Bumbury es el punto de encuentro. Le dedican un “homenaje” con su canción homónima, una versión del “Avalancha” de Héroes del Silencio en la que permutan su estribillo por un Bumbury, a la plancha… (siempre veneramos tu lado afeminado[...] tienes un apellido muy bonito de cantar…).
El concierto prosiguió con otra versión de la que hicieron participar a toda la concurrencia, la popular “Yolanda” de Pablo Milanés transformada en un canto a Alfredo Landa (el facha que más queremos y que ha conseguido hacernos llorar), y, tras esta, “Quiero ser tu Chupa-chups” una canción que les llevó a quedar por encima de Malena Gracia y la Terremoto de Alcorcón en la selección para el Festival de Eurovisión de hace un par de temporadas. Lo recuerdan con orgullo. La letra no habla precisamente de “Algo pequeñito”. Para clausurar la primera parte de la actuación interpretaron “Que me la meto toa”, un tema agitado, que evoca a la vez a la música de Camela y de Chimo Bayo, con reminiscencias a la Raï magrebí (…señor carnisero póngame usted otra loncha, que no sea de chopped, que sea de otra cosa…).
Aprovechando un cambio de vestuario de Tony, Elio nos deleitó con una balada al piano dedicada a Tony titulada “Me gusta ser Tony Lomba” (…a las piscinas tirarme en bomba…si hubiera nacido en NY…), enlazada armónicamente con “Forever Young” del grupo australiano Youth Group, y con “Camariñas”, popular gallega, momento enternecedor que duró lo que tardó en salir Tony a escena con su traje-de-luces-no-de-torero.
Y llegamos así a la recta final del concierto. Se sucedieron “Sujeto y predicado”, canción de amor; “Leticia Sabater”, techno dedicado a la ex-presentadora más chupi-guay para transmitirle sus más, digamos, oscuros y escatológicos deseos; “La abuela” + “El amor a Camela”… y, por último, todos mano derecha en alto, cantamos a coro “España, España, bandera, bandera” sumergidos en un burlesque delirante, una ‘detournement’ situacionista (los rojos están enfadados por eso cierran el puño y no hay nada mejor que estirar la mano y frotar lo que te venga).
Intentar traspasar a un texto una actuación de Tony Lomba & Elio dos Santos es como disecar un lince ibérico. Por eso hay que verlos. Siempre divertido y recomendable, música, teatralidad, buen humor, y un poquito de mala leche.
Fotos: J.M. Solla
Redacción: Víctor García












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