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5 Razones para Visitar la Exposición ‘David Bowie Is’
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Por Guiomar Fernández
Salimos de David Bowie Is totalmente abrumados, con un subidón importante y una emoción que dura días. No importa lo experto que seas en Bowie, la exposición te sorprende y te hace vivir el universo del artista en primera persona.
Recorrer el espacio con unos auriculares Sennheiser que se van activando a medida que te acercas a cada sección, hace de la visita una experiencia inmersiva y un regalo para los sentidos. La muestra ocupa un lugar destacado del Museu del Disseny de Barcelona desde el pasado 25 de mayo.
Pero aquí no vamos a soltar spoilers, sino a centrarnos en por qué David Bowie es merecedor de una muestra como esta.
1. David Bowie es arte
Bowie no sólo es un ente creativo capaz de componer himnos atemporales. Es mucho más. Decimos es porque aunque no esté entre nosotros de forma física, sí que lo está su legado. Bowie también es teatro, cine, pintura, moda… A lo largo de su dilatada carrera, Bowie demostró una creatividad insaciable y sin límites. Siempre activo y a la cabeza de todos los movimientos. Bowie se inspiró en el Kabuki japonés, el expresionismo alemán, y muchas otras vanguardias, reinterpretando y revolucionando cada disciplina.
2. David Bowie es colaboración
Además de absorber como una esponja las tendencias de otras artes para adaptarlas y transformarlas, Bowie supo siempre rodearse de lo mejor de cada arte. Se formó con el coreógrafo y maestro del mimo Lindsay Kemp. Trabajó con genios de la moda. Nombres como Kansai Yamamoto o Alexander McQueen figuran entre los diseñadores de sus icónicas prendas. La lista de colaboraciones musicales es interminable y David Bowie Is da buena fe de ello. Desde actuaciones estelares con Klaus Nomi y Joey Arias en Saturday Night Live, hasta las colaboraciones con Brian Eno o Robert Fripp en la famosa trilogía de Berlín, o con Nile Rodgers en Let’s Dance. Como productor de Iggy Pop o el mismísimo Lou Reed. La lista de colaboraciones no cesa. Artistas plásticos como Guy Peellaert y Edward Bell decoraron las carátulas de algunos de sus discos. Fue inmortalizado por Brian Duffy, Terry O’Neill y Masayoshi Sukita, entre otros fotógrafos. Se metió de lleno en el mundo del vídeo musical, siendo sus vídeos de los más recordados. Por supuesto el cine no se iba a resistir a la magia de Bowie. Participó en cintas como The Man Who Fell to Earth (de Nicolas Roeg), Labyrinth (de Jim Henson), Merry Christmas Mr. Lawrence (de Nagisa Ôshima) o Absolute Beginners (de Julien Temple). Si bien la mayoría de ellas no fueron obras maestras, la actuación de Bowie recibió muy buenas críticas, igual que su participación en la obra teatral The Elephant Man.
3. David Bowie es Moda
Ya hemos aludido a Yamamoto y McQueen como diseñadores destacados que trabajaron para Bowie. En la exposición podemos ver un gran número de trajes que ya forman parte del imaginario colectivo del S.XX. La que fuera su primera mujer, Angie Barnett, fue en parte responsable de que David luciera un vestido masculino en la portada de su tercer disco, The Man Who Sold The World, portada por cierto vetada en Estados Unidos en un principio. Bowie se subió a unos tacones, se cambió el look infinidad de veces, llevó el glam a lo más alto con Ziggy Stardust, e irradió elegancia con los trajes que lucía como The White Thin Duke. Inolvidables son el traje de Pierrot, diseñado por Natasha Korniloff para el vídeo de Ashes to Ashes, el traje azul de Freddie Burretti con el que aparece en el vídeo de Life on Mars, o el que porta en la legendaria actuación de Top of The Pops en 1972, también de Burretti. A modo de curiosidad, los curadores de la exposición en el Victoria & Albert Museum, Victoria Broackes y Geoffrey Marsh, han reconocido que los maniquíes utilizados para mostrar los trajes de Bowie tuvieron que hacerse a medida, pues su cintura era tan estrecha que no pudieron usarse los que tenían previstos en un principio. No nos sorprende. David Bowie no era de este mundo.
4. David Bowie son muchos estilos musicales
Inclasificable en cuanto a estilos. David demostró que tenía un don para hacer suyo cualquier estilo musical. Pop, rock, glam rock, soul, funk, música electrónica… Bowie no solo cambiaba de alter ego, sino que traspasaba estilos musicales muy distintos y siempre llegando a lo más alto en cada etapa. El glam rock no habría sido lo mismo sin Ziggy Stardust ni Aladdin Sane. El funk y el soul tuvieron en The White Thin Duke un gran exponente. La trilogía de Berlín (Low, Heroes y Lodger) reflejó la vanguardia del pop electrónico. Se volvió una superestrella con Scary Monsters o Let’s Dance y experimentó con el hard rock en su proyecto Tin Machine…
5. David Bowie es superación
A lo largo del recorrido somos testigos de cómo David luchó por hacerse un hueco en el mundo de la música. Se reinventó y creó todo tipo de personajes y además triunfó. Ya hemos descrito su faceta transversal. Siempre explotó al máximo sus dotes artísticas. No era tan conocida su faceta como pintor. Siempre le apasionó y no se rindió, dedicándose también a ella cuando pudo. Además fue rompedor, transgresor y pionero al hablar abiertamente de su sexualidad, cuando aún era un tema tabú para la sociedad. Fue capaz de descender a los infiernos en LA, pero seguir despuntando a nivel artístico. Logró escapar del abismo de las adicciones y resurgió de las cenizas en Berlín. Rompió moldes y a día de hoy continúa siendo la inspiración de un sinfín de artistas, porque David Bowie es y será, eterno.
David Bowie Is contiene de todo: fotos, portadas de discos, trajes, vídeos, partituras y demás objetos facilitados por el David Bowie Archive y donantes de todo el mundo. Hacer posible que todas las piezas (más de 300) estuvieran aquí coincidiendo con las grandes citas musicales de la ciudad (Primavera Sound, Sónar, etc.) no fue un trabajo fácil. Tuvieron que traerlas por cargo aéreo, no por transporte marítimo como suele hacerse habitualmente, con el incremento de gasto que esto conlleva. La exposición ha sido comisariada por el Victoria and Albert Museum de Londres. Sould Out, DG Entertainment, y Museu del Disseny, lo han hecho posible en España.
Con David Bowie Is viajamos en el tiempo y en el espacio para adentrarnos en el Brixton de finales de los años 40 que vio nacer a Bowie, surcamos el firmamento con Major Tom, nos adentramos en el universo kabuki del que surgió Ziggy Stardust o nos mudamos a Hauptstraße 155, en Schöneberg (Berlín), al piso que David Bowie compartió con Iggy Pop. Uno quiere bajarse en todas y cada una de las paradas de este maravilloso viaje, que a la vez no deseas que termine.
Para visitar la exposición, que permanecerá en Barcelona hasta el 25 de septiembre, se ha de escoger franja horaria y conviene dedicarle m
