Crónica

OCT 24 2009

Vetusta Morla en Barcelona

Vetusta Morla · Razzmatazz · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Ana Núñez

Fotografía: Ana Núñez

Cuando un grupo cultiva su obra con tesón, ilusión y talento, no puede sino recolectar una buena recompensa por ello. Un premio que en la vida de los madrileños Vetusta Morla se ha traducido en un exitoso disco, Un día en el mundo , con varios galardones, una gira de casi dos años repleta de conciertos y un público fiel a su música que no vacila a la hora de abarrotar cualquier recóndita sala en la que ellos actúen.

La exhibición de la noche del pasado viernes, día 23, en la sala Razzmatazz de Barcelona no fue más que la confirmación de la permanencia en un trono que se le empieza a quedar pequeño a los de Tres Cantos. Puntuales a su cita, no empezaron solos. Los primeros acordes de Autocrítica estimularon las ganas de los asistentes por corear todos aquellos temas que han aportado frescura a un panorama con pocos, pero cada vez más frecuentes, atisbos de creatividad.

La noche se preveía intensa. Mi habitación favorita destapó tornadizos ritmos a los que Pucho, voz principal, respondía zarandeando el micro con la capacidad que tiene un niño de responder impulsivamente a sus primeros estímulos. Manos de los asistentes en alza, Un día en el Mundo desveló a un virtuoso Jorge González (percusión y programaciones) capaz de agitar la pandereta con una mano, alcanzar el teclado con la otra y sostener la baqueta entre sus dientes.

Pero no fue hasta la primera intervención de Pucho “Bona nit a tothom…” , entregado a su público con un catalán más que agradecido, y posterior entrada en el íntimo clima de Copenhague , cuando el público despertó de su momentáneo sosiego. La capacidad de Juan Manuel Latorre (guitarra y teclados), Guillermo Galván (guitarra y coros), Álvaro B.Baglietto (bajo), ‘El Indio’(batería y coros), Jorge González y Pucho de mimetizar este gran tema arrastró el alma de los allí presentes hasta el concierto esperado, aquel en que todo fluye de forma natural, casi familiar.

A partir de entonces recorrieron el resto del galardonado álbum sorprendiendo con algunas variaciones rítmicas en temas como La Marea, con alicientes álgidos en una canción fundada para la laxitud del alma, una más percusionada Valiente , motor anímico para el grupo, o el viso acústico de Pequeño desastre animal , incluyendo entre estas dos últimas canciones Los Buenos .

El canto al unísono de “lalalalala,lalalalalala, lala” de Saharabbey road provocó el retorno del sexteto tras un pequeño descanso. El perfecto diseño lumínico acompaño la tenue sonoridad de Al Respirar , no así el sonido que en el primer tramo del concierto pareció no ajustarse a lo exigido por su contexto.