Crónica
Helmet en Barcelona
Texto y fotos
Crónica por Rosario López
Fotografía: Rosario López
Que gran sensación volver a ser jóvenes de nuevo. Por fín llegaba el momento de saldar la deuda del pasado de tener a Helmet como cabeza de cartel y en una sala acogedora y de magnífico sonido como es siempre La [2] de Apolo.
El trio Totimoshi intentaron sin mucho éxito conectar con el público en lo que fué su rol de teloneros de la noche. Sus temas a caballo entre el stoner y el math rock entre otros intentaron abarcar múltiples estilos a la vez pero sin lucir del todo en ninguno de ellos. El Mexicano Tony Aguilar, encargado de la guitarra y la voz estuvo comunicativo con el público a pesar de la falta de conexión musical.
La nota negativa de la noche fué el volver a escuchar una vez más los típicos comentarios machistas y maleducados dirigidos a la bajista de raíces cubanas Meg Castellanos. Por desgracia el rock se alimenta de individuos patéticos como estos.
A las diez y poco de la noche salió el gigante Page Hamilton junto al resto de compañeros que conforman la formación actual de la banda (Dan Beeman a la guitarra, Jon Fuller al Bajo y Kyle Stevenson a la batería). Las canas de su frontman evidenciaban que había llovido mucho desde que comenzó la vida del grupo allá por el año 1989, aunque con la primera canción nos demostró que su fuerza y su garra siguen intactas.
Comenzaron con “Swallowing Everything” de su último trabajo hasta la fecha titulado “Monochrome” y fué perfecta para que Page situado a la derecha del escenario calentara un poco la voz mientras comenzaba a deleitarse sacanso ese sonido punzante y único de su mítica esp plateada. “Renovation” de su disco clásico titulado “Aftertaste” fue el siguiente tema elegido. Todos y cada uno de los riffs de guitarra sonaban elegantes y cortantes a la vez. En las primeras filas ya comenzaban los empujones de los que no tienen suficiente con escuchar un concierto.
Luego vino “See you dead” de su gran disco retorno titulado “Size Matters”, que con su monolítico inicio desataron totalmente la eufória de todos. Page es un tio con experiencia y bagaje musical. De esos que sabe como afrontar cualquier situación. Estuvo comunicativo en algunos breaks del concierto e incluso nos dejó pinceladas de su particular sentido del humor e ironía haciendo mención a las pocas chicas allí presentes.
A destacar la calidad de los músicos que forman la banda en directo. Músicos jovenes que cumplen a la perfección su rol en los temas. El batería Kyle se encargó de que no hecharamos en falta a John Steiner en absoluto.
Siguieron con su arsenal de temazos de su aclamado “Meantime” que allá por el año 1992 los situó en el mapa musical mundial, tocando seguidas “Ironhead”, “Role Model” y “FBLA II”. Page pudo comprobar en propias carnes la gualtrapería reunida en las primeras filas cuando después de dar un trago a una cerveza y dejarla al pie de un monitor por arte de magia desapareció. Muy made in Spaing.
La siguiente del set fue “Exactly what you wanted” , otra perlita del discazo llamado “Aftertaste”, el cual presentaron el año 97 en nuestro país al teloneae a Marilyn Manson en su época cumbre. “Wilma’s Rainbow” y sus riffs entrecortados marca de la casa volvieron a crear un mini huracán en las primeras filas y a pesar de eso nos lo estabamos pasando todos genial. Era una especie de comunión grupo/audiencia muy especial.
Tal como Page dijo al inicio del concierto, la noche iba a ser un verdadero remember de todos sus grandes éxitos. Y vaya si lo cumplieron que hasta se acordaron de su primer trabajo “Strap it on” al tocar “Blacktop”. “Unsung” fue de las más recordadas con su inicio machacón y su melodía super pegadiza, todo un hit de los 90. Eso si, el dolor de cuello cada vez aumentaba.
Al escuchar a esta banda te das cuenta de a la cantidad de grupos a los que han influenciado y lo importantes que siguen siendo hoy en día. Que mejor ejemplo que “Pure” con esas guitarras tan épicas o la irónica “It’s Easy To Get Bored”, para demostrarlo.
El gran momento de la noche con llegó con “Milquetoast”, sin duda alguna todo un himno para una generación que disfrutamos de posiblemente la mejor hornada de grupos y discos en décadas. La alargaron hasta el infinito creando un clímax infernal.
“In the Meantime” y “Driving nowhere” cerraron una noche de ensueño y como broche de oro el grupo nos regaló fotos y firma de discos. Una velada perfecta.
