Crónica
Concierto de Mr. Big en Barcelona, Sala Bikini
Texto y fotos
Crónica por Rosario López
Fotografía: Rosario López
Después de que a finales del año pasado nos visitara el gran guitarrista Paul Gilbert en el razz2, el pasado martes 24 de mayo fue el turno del retorno de los míticos Mr Big en la sala Bikini de Barcelona. La excusa de la visita fue su nuevo disco titulado What if…, que provocó una apabullante respuesta de público desbordando totalmente el aforo de la sala.
Tal como estaba previsto, el batería Pat Torpey junto al resto de sus compañeros salieron a las tablas a las 21:30. Para calentar nos presentaron un par de temas nuevos como «Undertow» y «American Beauty». La banda demostró en todo momento estar en perfecto estado de forma, contagiando su energía y su buen rollo interno. Billy Sheehan, con su presencia imponente y su eterna coleta, mandaba desde la izquierda del escenario al bajo. Al otro extremo se encontraba Paul Gilbert con sus eternos cascos y tocando cada nota con el entusiasmo de un niño que coge por primera vez una guitarra. El vocalista Eric Martin y su pañuelo rockero colgando no pararon de moverse de un lado al otro de la sala en ningún momento.
La mítica «Daddy, Brother, Lover, Little Boy (The Electric Drill Song)» generó una de las grandes ovaciones de la noche y en la que Paul y Billy nos regalaron una performance con taladros. A pesar de que uno de los gadgets se cayera, no chafó el efecto visual de la escena.
Enlazaron prácticamente un tema con otro sin dejar que decayera la energía en ningún momento, como los clásicos «Green-Tinted Sixties Mind» o «Take Cover». A destacar la bluesera «A Little Too Loose», en la que Billy sacó su voz más profunda dando un poco de respiro a tanta intensidad. La fuerte presencia de Paul y Billy eclipsaba por momentos al resto de la banda, mientras el cantante Eric intentaba disimular su envidia sana de la mejor manera posible.
Los fans disfrutaron de baladas como «Just Take my Heart» o de «Merciless» con el impactante primer solo de la noche a cargo del genio de las seis cuerdas llamado Paul Gilbert con su Ibanez roja en mano, incrementando más si cabe su leyenda. Siguieron temas como «Still Ain’t Enough For Me», «Around the world» o la clásica «As Far As I Can See». Entonces llegó el segundo solo de la noche a cargo del increíble bajista Billy Sheehan, que sacó todo el catálogo de sonidos cavernosos de su precioso Fender color turquesa.
«Addicted To That Rush» dio paso al primer bis de la noche. En su retorno al escenario nos ofrecieron «Colorado Bulldog» y el rumor de la noche se materializó al ver dirigirse a Paul hacia la batería, mientras Eric agarraba el bajo y Pat la guitarra para regalarnos la mítica «Smoke On The Water» de los Deep Purple, y Billy Sheehan a cargo de las tareas vocales. La performance no acabó ahí, ya que volvieron a intercambiarse los roles y Billy se apoderó de la guitarra mientras Eric hizo lo mismo con el bajo y Pat se atrevió al micrófono, desatando el clamor de los presentes. Esta no sería la última versión de la noche, ya que todavía quedaba «Baba O’Riley» de The Who. Cuando parecía que este era el momento perfecto de abandonar el escenario definitivamente, volvieron de nuevo para regalarnos «Shy Boy» y acabar este largo e intenso show.
Galería
Fotos de Rosario López
