Críticas de discos
Sky Blue Sky de Wilco: sol y lluvia en música
Texto
Por Jota Sánchez
No sonó el despertador, la luz de la mañana se filtra tímidamente por la pequeña rendija de la persiana, no hace sol y tampoco llueve. No sin esfuerzo, salgo de la cama, me arrastro en silencio hasta la cocina y preparo la cafetera, acto seguido enciendo el iPod, selecciono Sky Blue Sky y pulso play.
Mientras «Either Way» suena, me quedo mirando a través del cristal, estrellando la mirada contra la masa de edificios en el horizonte, con todas esas antenas arañando el cielo gris, tres minutos ordenando pensamientos, el final de la canción se funde con el silbido del café hirviendo.
Agitando con la cucharilla azúcar e ideas en un mismo gesto, me concentro en «You Are My Face», me vienen a la cabeza personas que olvidé y otras que aún no conozco, rostros a medio dibujar, posiblemente aún se están despertando, mientras acabo mi café con leche, ya estoy totalmente inmerso en «Impossible Germany», unas deliciosas guitarras me recuerdan inevitablemente al gran Neil Young, a partir de ahí ya no puedo hacer otra cosa que escuchar una tras otra las melodías de Jeff Tweedy, imágenes sonoras que me transportan por carreteras desiertas, evocando paisajes a medio camino entre la soledad y la nostalgia, «Sky Blue Sky», mientras tanto, la realidad sigue mostrando el cielo plomizo.
Continúo mi viaje, rumbo al optimismo, suenan «Hate It Here» y «Walken», un par de paradas en moteles con el sonido más clásico americano, salgo a la terraza, sin camiseta, es una mañana fría, unos pájaros revolotean, hacen dibujos imposibles entre las nubes, parecen seguir los acordes del piano «On and On and On», la canción termina, el disco termina, el día está por empezar, por fin, un rayo de luz se abre paso en el horizonte, el sol siempre acaba por aparecer, o no.
Sky Blue Sky Wilco (Nonesuch Records, 2007)

