Estás viendo Alterna2 con el diseño de 2016. Volver al diseño actual

Crónica

MAY 30 2012

Tocados por un ángel: ANNEKE VAN GIERSBERGEN vuelve a Barcelona.

Anneke van Giersbergen · Razzmatazz 2 · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Rosario López

Fotografía: Rosario López

A Anneke Van Giersbergen todos la conocimos como la angelical cantante de la banda metal The Gathering, pero tras cinco discos nada menos ya publicados desde que se embarcara en su aventura en solitario, está claro que hay vida después de The Gathering. La semana pasada estuvo en Barcelona en la Sala Razzmatazz 2 para demostrarnos de nuevo que tiene mucho que ofrecer por su cuenta y que su voz está por encima de estilos y etiquetas.

Los encargados de abrir la noche para un público aún algo escaso fueron Kill Ferelli, una joven banda holandesa con la rockera cantante Kelly Kockelkoren al frente. Durante su corto set derrocharon buenas dosis de energía, ya que fueron creciéndose tras unos comienzos algo titubeantes y hasta tuvieron momentos en que vislumbramos atisbos de los mejores Paramore. Aunque alternaron baladas pop-rock con temas más rockeros, es en estos últimos, como Blush, donde la frontwoman se desmelena más y donde su propuesta musical resulta más atractiva.

La segunda banda invitada fueron los alemanes Frames que dotaron de variedad a la noche con su rock instrumental de desarrollos progresivos, próximo al post-rock que caracteriza a bandas como sus compatriotas Long Distance Calling o Explosions in the Sky. Su juventud y el hecho de ser bastantes desconocidos por el público no les impidió ofrecer un concierto muy contundente y con un cierto toque épico, que sólo se vio lastrado por algunos problemas de sonido a mitad de su actuación. Sin duda una banda que recomendaría a los amantes del rock instrumental más emotivo y elaborado.

Llega el turno de comentar la actuación de Anneke Van Giersbergen, que apareció ante un público entregado de antemano, sabedor de que nos aguardaba un gran espectáculo, una noche llena de emociones.

Quizá no esperábamos que Anneke nos diera directamente en el corazón con el primer tema, pero lo hizo con su vitalista y alegre I Feel Alive, primer single de su último disco, Everything Is Changing. Fue su manera de demostrarnos ese ángel especial que tiene, su capacidad de cantar entre sonrisas emocionando como la que más.

Con su siguiente tema, la también nueva My Boy, siguió sorprendiéndones con lo fácil que siempre hace que parezca alcanzar las notas más difíciles, sin dejar de conectar con el público con gestos simpáticos y miradas cómplices. De todas las veces que la he visto en directo, quizá sea ésta la que más madura como artista y más a gusto he visto a Anneke, algo que se notaba especialmente con temas como Take Me Home, quizá más cercanas que nunca al pop-rock más comercial pero que interpretaba tan de corazón y con semejante frescura que uno no podía más que rendirse a su encanto.