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Crónica

DIC 7 2007

Crónica Primavera Club 2010

Earth · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Guiomar Fernández

Fotografía: Guiomar Fernández

Estamos casi en invierno, pero la pasada semana la primavera invadió Barcelona. Desde el 24 al 28 de noviembre diversos locales de la ciudad ofrecieron sesión continua de conciertos. La oferta de artistas era muy amplia y a veces resultaba complicado enlazar una actuación con otra, sobre todo dada la separación de las salas que albergaban los conciertos.

El centro neuralgico del envento se estableció en el Apolo, con la principal y “la 2″ a todo gas. El resto de conciertos se repartieron entre La sala Bikini, el Marula Café, la sala Moog, el Cabaret Berlín y el Casino l’Aliança del Poblenou. Creado para acoger a los grupos que se quedaban fuera de cartel de su hermano mayor, el Primavera Sound, el Primavera Club ha ido creciendo en popularidad. La respuesta del público fue bastante buena.

Casi involuntariamente, el personal mostraba de puerta en puerta la pulserita identifictiva del festival, como si de un ritual se tratase. Muchas eran las opciones y poco el tiempo, así que había que escoger qué actuación apetecía más en cada momento. Escudriñando el programa cada cual se hacía su croquis. Que si un concierto en la Bikini y salgo pitando para el Apolo… Que si toda la sesión en Apolo… Lo mejor era planificarse con antelación, pero ya se sabe, al final siempre hay cambios de última hora.

Mucho guitarreo, amplificador y batería… Mucha camisa de cuadros, pitillo y greñas tanto sobre el escenario como entre la audiencia. No estuvieron nada mal estas jornadas musicales, para calentar este invierno tan frío que nos asola. He aquí mi pequeña crónica.

Miércoles: Con muchas ganas y las baterías a tope comencé mi periplo con un grupo de aquí, Triángulo de Amor bizarro . Siempre se agradece un poco de calidad patria entre tanta banda venida de fuera. Los galleogs, creadores del “Himno de la Bala”, nos deleitaron con este y otros temas como la pegadiza “El Crimen: Cómo Ocurre Cómo remediarlo”. También sonaron otros temas de su último disco “Año Santo”. Interactuando con el público y entre ellos, los ahora cuatro componentes de este triángulo complacieron y transmitieron su buen rollo a los presentes.

Jueves: Si hay algo que caracteriza al Primavera club es la combinación de jóvenes talentos con otros más veteranos. Wild Nothing se encuentran en el primer grupo. He aquí una banda joven y fresca que desde Virginia nos trae su álbum “Gemini”, uno de los pocos discos que te gusta desde la primera vez que lo escuchas. De él se extraen maravillas como “Live in Dreams” o “Summer Holiday” que nos ofrecieron en una actuación muy correcta. Jack Tatum y sus secuaces darán que hablar, y para bien.

Y este fue el día dedicado a los grupos noveles. En “La 2″ del Apolo me topé con Male Bonding, duo londinense que bebe de las fuentes del pop-rock más macarra y de estar por casa. Uno de ellos ataviado con camiseta de Nirvana, y el otro que parecía el mismísimo Kurt Cobain, nos ensordecieron con el ritmo de su álbum debut, “Nothing Hurts”.

Otro aspecto que define a festivales como el Primavera Club, es la escasa duración de los conciertos. Ya se sabe. ¿Será para constatar que lo mucho cansa y lo poco agrada? Sabemos que no, pero es cierto que los escasos 30 minutos que nos dedicaron los Male Bonding al menos nos inyectaron marcha para rato.