Crónica
El Mató A Un Policía Motorizado desata la euforia en Sidecar
Texto y fotos
Crónica por Guiomar Fernández
Fotografía: Gabri Guerrero
El Mató A Un Policía Motorizado son una banda con un público muy fiel. Prueba de ello fue el cartel de no hay billetes que colgó el pasado 23 de julio la Sala Sidecar. Hasta el último momento hubo cola en la puerta y, una vez dentro, el calor humano cortaba la respiración.
La banda es originaria de La Plata, Argentina, y el acento argentino destacó entre los asistentes, que no quisieron perderse el directo de sus compatriotas. Allí estuvimos, integrados entre la muchedumbre para absorber el sonido noise – indie rock del quinteto.
El magnetismo fue el tema elegido para abrir el largo repertorio que nos tenían preparado, seguido de Nuevos Discos. Ambas pertenecen al álbum La Dinastía Scorpio (2012). Este gran trabajo marcó el hilo conductor del concierto, pues sonaron hits como Diamante, La Cobra, Mujeres Bellas y Fuertes o Chica de Oro, entre otras.
También pudimos escuchar temas como Vienen Bajando, de su trabajo Un Millón De Euros (2006).
Otra de las constantes que no dejó de repetirse fueron los coros de los enfervorecidos fans, que aprovechaban el estribillo de las canciones para saltar al unísono. En un momento dado, el Sidecar era un único bloque de sudor y euforia que ni el dispositivo de seguridad pudo evitar.
Desde 2003 llevan en la brecha Santiago Motorizado (bajo y voz), Doctora Muerte (batería), Pantro Puto (guitarra), Niño Elefante (guitarra) y Chatrán Chatrán (teclados).
El jueves parecían algo apagados, aunque cumplieron con las expectativas, ya que además, el directo duró casi dos horas, con unos 40 minutos de bises. No faltaron Sábado, Más O Menos Bien o Yoni B, otros de los temas más celebrados.
Y así, bajo la lluvia de cervezas y espontáneos llevados en volandas sobre nuestras cabezas, terminó esta maratón de música y buen rollo.
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