Crónica
Crónica de Envy y Moksha en la [2] de Apolo
Texto y fotos
Crónica por Óscar Caselles
Fotografía: Rosario López
El pasado martes 1 de noviembre volvimos a tener por nuestras tierras al cuarteto Japonés Envy. Tres años largos hacían ya de su anterior visita en la misma sala Apolo [2]. Esta vez regresaban con su gran último disco titulado “Recitation” bajo el brazo augurando una gran noche.
El que fuera un día festivo y coincidiera con partido de Champions del Barça no afectó para nada y la sala al final presentó un aspecto de prácticamente sold out. Eso si, el llevar encima los tapones para los oídos se antojaba como algo vital.
La banda telonera elegida fueron nada menos que Moksha y presentaban su reciente disco “Sang de Roure“ cantado integramente en catalán. El cuarteto de San Celoni comenzó con muchísimas ganas pero con algunos problemas técnicos, ya que al parecer el cabezal de guitarra literalmente se les fundió. Eso no afectó por suerte al global de la actuación y volvieron a dejar bien alto el listón del metal catalán.
Su nuevos temas repletos de riffs monolíticos, ráfagas de blast beats y pasajes más dinámicos hicieron las delicias de los presentes. Son ya todo unos clásicos de la escena local con el culo pelado de tocar y eso se acaba notando en directo.
A las diez de la noche salieron a escena los nipones con su puesta escena sobria característica y con su microkorg presidiendo el centro del escenario. Curiosamente esta banda se caracteriza por tener dos tipos de fans: a los que les gusta sobre todo el material mucho más contundente y hardcore de sus inicios y otros (en la que me incluyo) que nos atraen más desde que comenzaron a mezclar esa dureza con partes más delicadas y melódicas.
Sus directos se basan en una mezcla de los dos tipos por lo que siempre todo el mundo queda contento. “Thousand Scars” fue perfecta para abrir el concierto con su inicio reposado. Desde este “Lies and release from silence” sonó como una verdadera patada en la boca siendo de las pocas referencias que hicieron a sus inicios como banda.
La preciosa “Scene” nos volvió a recordar lo grande que es ese disco titulado “Insomniac Doze” y por suerte no sería la única muestra que tendríamos de él. Sin apenas pausas siguieron adelante con la machacona “Left Hand” y “As serenity calls your name”.
Su cantante “Tetsuya Fukagawa” estaba mucho más suelto en el escenario que en su anterior visita de hace unos años y sorprendió la agresividad y el sentimiento con la que abordó las partes más intensas. El guitarrista “Nobukata Kawai“ mandó en todo momento a base de fusas de guitarra y riffs demoledores, haciendo las delicias de los guitarristas allí presentes.
La pericia de combinar la contundencia de su base rítmica con las melodías de sus guitarras llegan a tocar la fibra. Quizás la formula puede llegar a flojear cuando la voz de “Tetsu“ acaba haciendose un poco monótona llegando a ser cansina.
“A breath clad in Happiness” y “Worn Heels and the hands we hold” fueron por desgracia las únicas referencias a su último disco del set list. Eso sí, sonaron arrolladoras con la banda completamente desbocada y “Nobu“ dejandose la piel en cada riff de su guitarra, y plasmando en directo a la perfección la fuerza que poseen los temas.
En ese momento álgido del concierto me dio la sensación que la gente que llenaba la sala estaba ya totalmente entregada. “Go mad and Mark” y la emotiva “a warm room” sirvieron de coletilla perfecta para tanta intensidad.
Un brevísimo bis dio paso a “Farewell to words” para dejarnos a todos con la boca abierta.
