Crónica

JUN 11 2015

Standstill, ¡gracias por venir!

Èric Fuentes · Apolo · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Xavi Torrent

Fotografía: Xavi Torrent

Hay noches en que uno se acuesta con la sensación de haber vivido algo importante, de haber sido partícipe en algo grande, irrepetible, único. Entonces, al cerrar los ojos vienen flashazos de lo vivido, momentos, melodías, y sensaciones tan intensas que parecen haberse quedado impresas para siempre en nuestra memoria.

La noche del pasado viernes 11 de Junio fue una de esas: Standstill alcanzó el cielo en la sala principal del Apolo. Ya de inicio se esperaba una gran noche, se cumplieron las previsiones y las taquillas colgaban el letrero de sold out; el lleno fue absoluto. Así pues la sala estaba ya casi completa durante la actuación previa de Èric Fuentes, cantante del grupo recientemente disuelto The Unfinished Sympathy.

El público abarrotaba completamente las dos plantas de la sala cuando aparecieron en escena los componentes de Standstill, este grupo barcelonés cuya trayectoria ha sufrido una importante evolución a lo largo de su vida y que llegaba al Apolo a presentar su último disco.

Si ya con su anterior trabajo “Viva la guerra” (2006), conseguían editar uno de los mejores discos de los últimos años, con “Adelante Bonaparte” (2010), una propuesta de estilo tan personal y profunda como intensa, han conseguido el aplauso por parte tanto de la crítica como del público y al mismo tiempo confirma al grupo como uno de los más singulares del país.

Hacía menos de un mes que triunfaban en el Primavera Sound presentando su nuevo disco con el espectáculo escénico Room. En Apolo sin embargo no se presentaban con el show, fue un concierto convencional….se entiende en el sentido de concierto al uso, porqué ojala todos los conciertos a los que asistimos fueran igual de “convencionales” que el del viernes.

Empezaron con Enric Montefusco, cantante y guitarra del grupo, a los teclados con las primeras notas de “Todos en pie”, acompañados por una tuba, y con luces intermitentes, humo, y un sonido que rellenaba la sala y nos dejaba totalmente ensimismados; empezaba el espectáculo.