Crónica
Fishbone conviert en el Apolo en una fiesta
Texto y fotos
Crónica por Oscar Caselles
Fotografía: Jose Cornide
Verdadera exhibición de virtuosismo e intensidad ayer en Apolo con la nueva visita de Fishbone a nuestra ciudad. Dejaron claro quién es el mejor grupo de su generación, el que se mantiene más joven y en forma a pesar de más de dos décadas de carrera a sus espaldas. Toda una verdadera fiesta para los allí presentes.
Es sabido que cada vez más bandas de rock, cuando ya llevan muchos años en el negocio, tienden a acomodarse tanto en sus discos como en sus directos. Hoy en día, el poder disfrutar de un grupo en directo que no siga esta tendencia es algo totalmente insólito, por desgracia.
El concierto que ayer nos regalaron Fishbone en la sala Apolo fue uno de esos momentos irrepetibles que suceden en contadas ocasiones. Aunque ya nos habían visitado en otras ocasiones, esta vez contaban por fin con una sala a la altura de su talento. Y es que salieron a darlo todo desde el primer momento como de costumbre, a pesar de la poca gente que había al comienzo y que parecía presagiar una mala entrada, poco a poco se fue llenando. Previamente presenciamos unas alucinógenas proyecciones adornadas con música de DJ.
A las 22.00 horas salió a escena el frontman de la banda Angelo C. Moore ofreciéndonos un discurso de presentación, y seguido del talentoso bajista John Norwood Fish (únicos miembros fundadores actuales) y el resto de su tropa (siete en total) pusieron en marcha su máquina de grooves intensos y demoledores para poseer los cuerpos y almas de todos los presentes. Con un impecable sonido a pesar de la variedad de instrumentos que incluyen en sus directos (saxofones de todos los tamaños, trompetas, teclados, theremin, etc.) comenzaron con temas como «Unyielding», «Suffering» y «Party With Saddam» para calentar poco a poco el ambiente, dejando ya prever lo que se desataría más tarde. Porque tras este gran comienzo siguieron con «Alcoholic», «Date Rape», «Ho´fight», «Bonin», etc.
Uno de los momentos memorables de la noche fue la inundación de chicas sobre el escenario animadas a subir por Dr. Madd Vibe (apodo de Angelo) que nos hizo contagiarnos de locura a todos. En ese momento ya nos tenían a todos en el bolsillo. La máquina no podía parar, a ellos se les notaba cómodos y conseguían transmitirlo a base de saltos al público, piruetas en el escenario… rock and roll en estado puro. Continuó la caña con «Closed Doors», «Cholla», «Forever More», el himno «Everyday Sunshine» con el que se desató una auténtica locura, «Ma&Pa», «Give It Up» y «Sunless Saturday» como broche de oro para la primera pausa de la noche. No duró mucho, la gente quería más, y ellos lo sabían. Entonces nos regalaron los temas «Party» y «Servitude» como bis de la noche acabando con la presentación de cada uno de los componentes del supergrupo.
Y cuando todo parecía ya finalizado volvieron a salir para ofrecernos una jam oscura e hipnótica a base de loops de theremin, solos de trombón, etc., con la que pusieron el punto y final dejando claro su dominio de cualquier estilo que se les ponga delante.
La de ayer fue de esas noches en las que la música se convierte en verdadera terapia contra toda la monotonía y desengaño que la mayoría de nosotros vivimos a diario.
Galería
Fotos de Jose Cornide
