Crónica

SEP 11 2011

The Hives trajeron la locura uniformada

Henry Fiat’s Open Sore · Apolo · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Rosario López

El combinado blanquinegro sueco puso del revés el Apolo con un repertorio lleno de singles pegadizos y eficaces y una imagen impecable. El cartel de “entradas agotadas” a las puertas del Apolo, el numeroso público que guardaba sitio bien cerca del escenario ya desde que abrieron puertas y la expectación general que ha ido a más con cada visita que la formación sueca nos han ofrecido ya nos hacía vislumbrar que la noche iba a ser una batalla ganada desde el principio para The Hives.

Los teloneros, los también suecos Henry Fiat’s Open Sore, aparecieron con extrañas máscaras que no se quitaron durante todo el set y supieron calentar el ambiente con una divertida dosis de punk, hardcore y surf gamberro y aceleradísimo que nos hizo bailar a más de uno.

Pero el verdadero desmelene llegó sin duda cuando “Howlin” Pelle Almqvist y los suyos abordaron el escenario, perfectamente coordinados en blanco y negro con esos uniformes dignos de estudiantes de un internado privado suizo.

El ritmo de “Hey Little World”, corte de su último disco, “The Black and White Album” volvió locas a las primeras filas, donde todo eran gritos de emoción y gente coreando la letra entre empujones y saltos, tónica que se mantendría inalterable durante todo el concierto.

Canción tras canción, el espectáculo no bajó en energia en prácticamente ningún momento. Pelle se dirigió al público entre tema y tema en un castellano bastante solvente, ya fuera animando la fiesta “¿Qué es esto? ¿Silencio? ¡No hay nunca silencio en un concierto de The Hives!” o demostrando que la humildad no es precisamente su fuerte: “Hoy estáis viendo a la mejor banda de rock del mundo”.