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Crónica

MAY 6 2008

Crónica del concierto de James en Barcelona

James · Razzmatazz · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Jota Sánchez

Fotografía: Jota Sánchez

Una vez más, sobre las tablas, James volvió para recuperar el trono que nunca tuvo allá por los primeros 90, siempre fueron un referente clave del sonido Manchester, con una calidad muy por encima de la media de sus contemporáneos, pero con un éxito eclipsado rápidamente por el tsunami de bandas llamado brit pop. Como anécdota, recuerdo la primera vez que vi a los James, en esta misma sala hace más de quince años, de teloneros traían a unos jovenzuelos que desafinaban mucho, se llamaban Radiohead.

La expectación era grande, aunque durante el pasado 2007 ya giraron por España (Summercase) con motivo de su regreso a la escena musical, con otro Grandes Éxitos bajo el brazo, esta vez, venían de protagonistas y con un nuevo álbum para presentar, siete años después de Pleased to meet you.

Una sala a rebosar recibió con entusiasmo a Tim Booth y compañía, que abrieron fuego con una balada rebuscada, la última canción del álbum Gold Mother, Top of the World. Tim, como siempre, maestro de ceremonias, apareció sobre el escenario con una bola de cristales y poco a poco fue calentando la voz mientras la banda afinaba su sonido. Llegando a algo más que aceptable para una sala como Razzmatazz.

Seguidamente los primeros acordes de Born of fustration arrancaron los primeros aplausos de complicidad del público, a continuación Senorita, uno de los éxitos de su penúltimo trabajo, para entonces la banda empezaba a desplegar todos sus recursos musicales, que no son pocos, con un violín y trompeta compartiendo protagonismo con la instrumentación básica de un grupo pop. Las luces y el escenario muy discretos, aunque cumplían básicamente su función.

A partir de aquí, comenzaron a intercalar temas del nuevo trabajo Hey Ma con sus éxitos más destacados, un Ring the bells colocado de sorpresa entre las nuevas composiciones elevó la temperatura de la sala, que por cierto, como siempre, no estaba bien acondicionada.