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Crónica

NOV 18 2009

Yann Tiersen, más allá de Amélie

Más Allá de Amélie · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Oscar Caselles

Fotografía: Oscar Caselles

El pasado martes el multi-instrumentalista y virtuoso compositor Yann Tiersen volvió a visitar con su excelente banda una sala Razzmatazz que había colgado el cartel de entradas agotadas. Fue una noche que seguramente será recordada por muchos como fantástica y memorable a nivel musical, pese a que se viera desafortunadamente empañada por la desafortunada actitud completamente irrespetuosa de un buen sector del público.

La noche comenzaba prometedora con el cantautor inglés Matt Elliott que rompía el hielo sobre el escenario con un set de canciones con desarrollos largos y elaborados en el que coqueteó con instrumentos de viento y demostró sobretodo su destreza a la guitarra acústica, llegando incluso a tocar dos guitarras a la vez. Con su voz profunda y personal, empleando loops de sus propios instrumentos y de su voz que iba grabando sobre la marcha y que “disparaba” con asombrosa precisión, en algunos temas de su intimista propuesta se notaba una cierta influencia del folkore griego, aunque hubo guiños puntuales incluso a la mejor guitarra flamenca.

Por desgracia a pesar de que gran parte del público demostró estar disfrutando la actuación, durante la misma ya se empezó a adivinar el que iba a ser el mal endémico de la noche, cuando se hizo evidente el cada vez más molesto ruido de fondo de aquellos que que parecían haber ido al concierto “para figurar” y que no estaban prestando atención a lo que sucedía encima del escenario, y hablaban a voz en grito, como si estuvieran en un bar cualquiera.

Para cuando Yann Tiersen y su banda aparecieron en escena, la sala era ya un hervidero, llena hasta la bandera, y la expectación era evidente. Personalmente yo estaba deseosa de escuchar de nuevo su vertiente más rockera, cada vez más protagonista en su carrera como ya habíamos podido advertir en sus anteriores visitas a nuestro país. El primer tema fue ya toda una declaración de intenciones sobre lo que acabaría siendo el concierto, y es que la elegida fue “Countdown”, reciente tema instrumental y sobretodo muy guitarrero que se fue apoderando de la sala disimuladamente hasta acabar en un emotivo crescendo de distorsiones y guitarras saturadas.

Yann Tiersen lleva años demostrando con cada nueva actuación que su música va mucho más allá que la célebre banda sonora de Amelie con la que tantos le descubrimos, y que sus preferencias actuales están más cerca de la experimentación sin complejos con géneros como el post-rock, la chanson francesa y el indie-rock que de las melodías pristinas de acordeones y violines de sus composiciones para el cine.

Así lo demostró con un setlist imposible de encasillar, con mucho material inédito de su próximo álbum, “Dust Lane”, en el que se alternaban los temas de corte indie con otros más oscuros o más folkies, y donde se presentaron muchos temas hasta ahora Por ejemplo, con la luminosa y preciosista “Ashes”, recordaron en intención y ejecución (con esos acertadísimos coros femeninos) a Arcade Fire.

En temas como “Le Train” resurgía en cambio su querencia por la música tradicional con esa preciosa melodía folkie de violín que nos puso primero la carne de gallina y luego acabó haciéndonos bailar. Otros grandes temas interpretados fueron la melancólica y delicada “Kala”, en versión instrumental; “Dark Stuff”, que haciendo honor a su nombre sonó especialmente oscura y nos envolvió en una espiral de rápidos rasgueos y misterio, “La Terrasse”, alegre y enérgica joya pop cantada en francés, o “Palestine”, con la cual los sintetizadores, el ritmo y un coqueto xilofón nos dejaron a todos una gran sonrisa.