Crónica

ABR 21 2008

Micah P. Hinson en la Sala Bikini de Barcelona

Micah P Hinson · Bikini · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Jose Cornide

Fotografía: Jose Cornide

Decía Oscar Wilde que ser natural es la más difícil de las poses. Seguramente sea cierto, más sobre las tablas de un escenario frente a una sala repleta de desconocidos. A Micah P. Hinson le sale bien, hasta parece que no le cuesta y cuesta imaginárselo de una forma distinta. Tal vez sea por que en sus 27 años ha encarado ya una vida en la que las drogas, la cárcel y los problemas familiares han sido bastante comunes. Así que después de eso plantarse delante de una sala a cantar, aunque sean canciones salidas de lo más profundo del alma, pues debe ser pecata minuta.

Ahora la vida le sonríe, la crítica le alaba, se acaba de casar, tiene talento, sabe explotarlo y tiene público. Probablemente sus heridas hayan cicatrizado pero todavía le causan dolor de vez en cuando.

O eso es lo que refleja en el escenario, donde le acompañan Nick Phelps al banjo, batería y stell guitar y Justin Cope al bajo, los tres de impecable traje negro. Las versiones en directo de temas como “Beneath the rose”, “Brothers and sisters” (de su último disco “Micah P. Hinson and The Red Empire Orchestra”) o “Close your eyes” son mucho más crudas que el producto de estudio. Tal vez menos disfrutables en el plano musical, pero desde luego mucho más viscerales.

Entre tema y tema siempre hay una pausa, Micah necesita encender un cigarro que fuma con filtro. Aprovecha para explicar un poco la siguiente canción, lanzar un alegato contra MySpace y Youtube y de paso cargar contra Artic Monkeys (ahí se ganó mi corazón), contar como en Sevilla les robaron todo lo que tenían dentro de la furgoneta y se rompió un dedo de un pié dándole una patada de rabia a un contenedor o presentarnos a su esposa.