Crónica
Mogwai emocionan en el Casino l´Aliança de Poblenou
Texto y fotos
Crónica por Rosario López
Fotografía: Rosario López
Tras una actuación memorable en la pasada edición del festival Primavera Sound, los reyes escoceses del post-rock, Mogwai, nos visitaron el 28 de octubre estrenando en la ciudad condal el ciclo de tres conciertos Imperdibles San Miguel, organizado por Primavera Sound.
El sold out fulgurante, los tapones para los oídos que ofrecían gratis a los asistentes en el puesto de merchandising y la mágica atmósfera del precioso Casino L’Aliança de Poblenou hacían presagiar que iba a tratarse de una noche para el recuerdo. Luces, amplificadores Orange… ¡acción!
Como inesperado telonero contamos con Gruff Rhys, líder de los galeses Super Furry Animals, que nos ofreció temas de su nuevo disco, Hotel Shampoo y que pese a las grandes diferencias estilísticas con Mogwai, sirvió de agradable entremés para un público que no parecía conocerle mucho pero seguía con curiosidad sus evoluciones entre guitarra acústica, pedales de efectos y simpáticos letreros en catalán con los que indicaba cuando había que aplaudir.
Cuando Mogwai finalmente saltaron al escenario entre una cerrada ovación, empezó entre delicados ecos con todo un trío de ases, White Noise, I’m Jim Morrison, I’m dead y Friend of the Night.
Luces ténues, juegos de focos sutiles en el fondo y la sensación de camaradería de quien se sabe muy querido por el público en esta ciudad. Pero el gran protagonista de la noche fue desde el minuto cero el sonido, y es que el Casino fue el escenario perfecto para escuchar a Mogwai como en nuestros mejores sueños, con una sonorización y una acústica impecable, en la que cada instrumento sonaba en su justa medida y distinguiéndose perfectamente, pero al mismo tiempo con los suficientes decibelios para llegar a aturdirnos en los momentos de ofensiva sónica final tan característicos del grupo.
El setlist, como escogido especialmente sabiendo que iban a tocar en un teatro y con el público sentado, siguió desgranándose en canciones especialmente tranquilas y ensoñadoras (Killing All the Flies, Xmas Steps).
Como anécdota de la noche, llegado cierto punto un fan entusiasmado se lanzó al pasillo central de la platea, a bailar en pie, brazos en alto, justo delante del grupo, y empezó a animar al público alrededor a que hicieran lo mismo.
Tras unos momentos de duda, en seguida el resto de asistentes se lanzaron a seguir su ejemplo, hasta que toda la platea quedó en cuestión de segundos totalmente “tomada” por gente de pie buscando estar lo más cerca del escenario posible, dejándose llevar plenamente por el estallido final de Death Rays.
Y así estaban las cosas, con fans bajando aún deprisa a platea para unirse a la improvisada fiesta, cuando llegó Rano Pano como espaldarazo definitivo para convertirse en uno de los grandes momentos de la noche, con un despliegue de luces mágico y ese himno en mayúsculas hipnotizándonos a todos, porque ¿acaso alguien puede no sonreír escuchando esa canción?
La siguiente fue también de su último largo, You’re Lionel Richie, y con ésta por fin pudimos hacer un poco más de headbanging los que preferimos el lado más oscuro y explosivo de estos genios escoceses.
Hunted by a Freak volvió a bajar las revoluciones del setlist aunque manteniendo intacta la intensidad emocional y How to be a Werewolf sacó a relucir de nuevo el lado más alegre y enérgico del grupo.
Con Helicon el grupo desapareció del escenario, para volver en seguida con un bis en que nos sorprendieron con la presencia de Gruff Rhys para cantar en galés una canción que muchos nunca habíamos podido ver en directo, la melancólica Dial:revenge.
El fin se acercaba, pero aún quedó tiempo para revisitar uno de los buques insignia del grupo, 2 Rights Make 1 Wrong, antes de acabar de desarmarnos con un final de concierto atípico aunque efectivo, el lado más bailable del post-rock a cargo del hit casi “disco” Mexican GP.
Como conclusión final de la noche: a pesar de que se echó en falta algún tema más oscuro o cañero como cierre de la noche, fue uno de esos conciertos que nunca se olvidan, en un local muy especial, con una atmósfera cálida como pocas y un sonido inmejorable.
Visto lo visto, todos los fans del rock instrumental deberían poder experimentar el privilegio de ver a su grupo favorito en el Casino l’Aliança del Poblenou. Gracias Primavera Sound por haberlo hecho posible.
Galería
Fotos de Rosario López
