Estás viendo Alterna2 con el diseño original de 2007. Volver al diseño actual

Crónica

JUL 13 2010

Morcheeba, el triunfo de la calidez

Morcheeba · Apolo · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Rosario López

Fotografía: Rosario López

Morcheeba volvieron a Barcelona, esta vez con la apuesta segura que constituye el volver a contar en sus filas con la carismática vocalista original, Skye. En un Apolo con todo el papel vendido y arropados por un público cariñoso y cálido, los británicos superaron con creces la expectación generada con su saber hacer característico, un sonido impecable y sobre todo con esa voz sin igual que les hizo grandes.

Viendo cómo Skye se mostraba cada vez más centrada en su carrera en solitario por un lado, y cómo la banda insistía en cambiar de vocalista buscando a quien pudiera sustituirla (sin gran éxito), no muchos hubieran apostado hace unos años por la posibilidad de que Morcheeba volvieran a girar con su formación original. Por eso seguramente la vuelta de Skye como cantante del grupo que la llevó a la fama nos ha sabido tan bien y ha tenido una respuesta tan unánime del público barcelonés.

Por eso esa noche se sentía más veraniega que nunca en la Sala Apolo, tomada por una marea tranquila y cálida de gente sonriente y expectante, los ojos fijos en el escenario bastante antes ya de que empezara el espectáculo. Apareció la banda y entre las notas iniciales de la ambiental «Moog Island» apareció Skye, toda simpatía enfundada en su vestido de tela escocesa que se había hecho ella, subida a unas sandalias de tacón imposible y haciendo alarde desde el principio del terciopelo de su voz.

Usando ese plato fuerte como aperitivo, ya desde el primer tema nos dejaron la impresión de que esa noche iba a ser una para el recuerdo, y de que les sobraba confianza en sí mismos. Le siguió «Friction» con sus toques jamaicanos, poniendo a todos a bailar, y «Never an Easy Way». La hipnótica «Otherwise», extraída del disco Charango, hizo las delicias de todos con su fraseo coqueto y estribillo melancólico, y a continuación se fueron alternando los temas del nuevo disco con los grandes éxitos del trío.

La actitud del grupo fue intachable, con una banda encantada de estar de vuelta como en los buenos tiempos, y una Skye que no dudaba en bromear con sus compañeros y con sus propios fans (no dudó en pedir que le pasaran un “dudoso” cigarrillo, para darle una calada y exclamar entre risas “bueeeno, bueno, es sólo un poquito, ya está”).