Crónica
El Ombra Festival se consolida en su segunda edición
Texto y fotos
Crónica por Guiomar Fernández
Los días 29 y 30 de noviembre tuvo lugar el Ombra Festival, una cita ineludible que en
su segunda edición ha ofrecido un line-up muy atractivo, con protagonistas veteranos de altura y nuevas propuestas más que convincentes.
Organizado por WeAreWe y Oráculo Records, el festival ha crecido exponencialmente de una edición a otra. La inaugural fue en pequeño formato, mientras que esta segunda se ha extendido en ubicaciones y en asistentes. Varios recintos acogieron los dos días de festival, posicionándose el espacio Utopia 126 como el emplazamiento perfecto para albergar el Ombra By Day. Wolf Club y Razzmatazz acogieron cada una de las noches.
Utopia 126 es una antigua fábrica modernista de Poblenou. Industrial, con varios espacios, lúgubre. Ideal para perderse en sus recovecos, y lo suficientemente aislado como para no molestar a los vecinos. Una de las naves, la más grande, fue el lugar elegido para instalar el escenario principal, el Ombra Stage. El espacio es ancho y con dos entradas de luz que durante el día dejaban entrar un tenue resplandor. Otra nave más pequeña sirvió de campamento base para el segundo escenario, el Operator Radio Stage. Pequeños espacios para las actividades paralelas (Area 126), así como pasillos y un patio constituyen una arquitectura que se presta como una protagonista más.
Entre los artistas a destacar de las dos jornadas hay de todo. El viernes nos encontramos con nombres como Psyche, abanderados del electro-pop canadiense. Darrin Huss se entregó en una actuación energética que nos puso a bailar frenéticamente. Temazos como «Uncivilized» o «Unveiling the Secret» (esta última de su mítico LP homónimo) son auténticos latigazos para la pista de baile. Y claro, su versión de «Goodbye Horses», cover de Q Lazzarus, no se quedó atrás.
Dive era otro de los grandes nombres que poblaban el cartel del viernes. Veterano de la escena belga, y parte de grupos como Absolute Body Control (nombre tomado, por cierto, de la canción de D.A.F., «Absolute Körperkontrol») o The Klinik en los años ochenta, puso patas arriba el Ombra Stage. Su líder, Dirk Ivens, es todo un señor de las tinieblas.
Un poco más pronto, Fasenuova habían desgranado buena parte de los temas contenidos en su LP Aullidos Metálicos (2016, Humo). Destacados representantes del sonido industrial, los asturianos no podían faltar a esta cita.
El Operator Radio Stage fue un éxito total. Cada vez más atestado de gente ávida de trallazos, no bajó el nivel con propuestas variadas y potentes. El viernes destacaríamos Fatamorgana, la propuesta de synth-wave de Patrycjia Proniewska y Louis Harding (componentes de la banda Belgrado) y JUNE, proyecto en solitario de la mitad de Manie Sans Délire. Mención especial merece la actuación en el Friday by Night (en Wolf Club) de Die Selektion con artefactos como «Unter die Haut» o «Muskelberg».
El tiempo acompañó el pasado fin de semana, con lo que fue ideal acudir el sábado al Ombra by Day, aprovechando las horas de luz en Utopia 126. Las primeras horas congregaron en el Ombra Stage y el Operator Radio Stage nombres interesantes como Milliken Chamber y Manie Sans Délire. Contundente fue el directo de Undertheskin, banda de cold-wave polaca liderada por Marius Luniewski. The Present Moment, formación de Los Angeles que aboga por un synth-pop fresco a la par que oscuro, calentaron el ambiente mientras se iba llenando la sala. Su último LP, Split (2018, Oraculo) es toda una declaración de intenciones. Disfrutamos de temazos de este trabajo como «Waiting». Nos gustó mucho la propuesta de Belladona Grave. También procedente de Los Ángeles, Kevin Czarnik (miembro de Milliken Chamber) mete caña a los sintetizadores como si no hubiera mañana.
Sin duda, el plato fuerte del Ombra by Day el sábado fue Trisomie 21. Uno de los grandes nombres del cold-wave francés y uno de los cabezas de cartel del festival. Su actuación era por lo tanto muy esperada. Y no defraudaron, con más de una hora a todo gas en el Ombra Stage. La banda nos trasladó a la década de los ochenta. Su famosa iconografía, representada por una silueta coronada con un sombrero, se proyectó en la pared del fondo durante todo el show. Y delante de ella desplegaron con gran destreza un completo recorrido por su extensa trayectoria. Hubo cabida para cortes de su reciente Elegance Never Dies (2017, Chromo Music Production), como «Where Men Sit». Impagables los temas más antiguos «Breaking Down», «La Fête Triste», o su buque insignia «The Last Song».
Le Syndicat Electronique resultó impactante al principio, portando un pasamontañas y con su voz distorsionada. Una propuesta arriesgada y también muy esperada, pues hacía más de 15 años desde su última actuación en Barcelona. La jornada del sábado nos deparó un Operator Radio Stage todavía más abarrotado que el día anterior, con momentos álgidos a cargo de Elmer Davy DJ o Kris Baha.
Ombra By Night tuvo un protagonista absoluto el sábado: D.A.F. (Deutsch Amerikanische Freundschaft). El dúo formado por Gabriel Delgado y Robert Görl se comieron la sala Loft de Razz. Gabriel, de origen cordobés, emigrado a Alemania de niño, lo dio todo y se deshizo en elogios con el público en perfecto castellano. Los afortunados que presenciamos su directo (actuación exclusiva en España), comprobamos que el vocalista está en plena forma. Los autores de «Der Mussolini» estaban en su salsa. Se notaba que tenían ganas de hacernos bailar. Una hilera de botellines de agua dispuestos en el escenario fue aprovechada por el cantante, que se duchó varias veces con ellas. Disfrutamos mucho con la batería de Görl, probablemente la única que se vio en el Ombra Festival. Nos brindaron grandes momentos como el de sus éxitos «Alle Gegen Alle» o «Der Räuber und der Prinz».
Ombra nos trajo también a Pankow, Years of Denial, SM.FORMA, AMAS y muchos más. Asimismo, hubo una serie de actividades paralelas, como una pequeña feria de discos, con Oráculo Records, Mecanica Records y otros sellos. Además de una exposición de sintetizadores vintage a cargo de FARB, una charla de la mano de Biovac N y Arcoiris (Aviador Dro), etc.
Repetiremos sin dudarlo el año que viene. El festival se encuentra en el momento ideal. Ese en el que, a pesar de la gran afluencia de público, no hay aglomeraciones y en el que los artistas se mezclan con la gente. Como figuraba en una de las citas proyectadas en las paredes de Utopia 126, “The shadow will accompany us until the moment of our death”. ¡Larga vida al Ombra Festival!
