Crónica

MAY 29 2008

Primavera Sound 2008: Segundo día, hachazo Portishead

Portishead · Parc del Fòrum · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Jose Cornide

Fotografía: Jose Cornide

0 votos Hoy la cosa no va a estar tan fácil. Hay nubes en el cielo y algunas gotas se han dejado caer. Eso por un lado. Por otro hay que espabilar e ir pronto a coger las entradas para Portishead, su actuación de ayer habrá dejado con ganas de más a la mayoría.

Competirá con The Sonics, que tienen programada su actuación casi a la misma hora. Difícil elección hoy. Por un lado ver a Portishead en el Auditori, donde promete ser mejor que en un escenario abierto. Por otro, The Sonics, percursores del garage y por ende el punk. Mejor decidir a última hora.

Entre tanto se puede ir a ver a Grande Marlaska al Rockdelux. Para decepción de algunos, no se trata de la última sensación metrosexual de la audiencia nacional arrancándose por bulerías. A cambio estaban Roberto, Pepo y Malela dándole a las canciones de El momento de hacer. Hombre, no es lo mismo y aunque parecía que el escenario se les quedaba un poco grande pues entraba bien a primera hora de la tarde.

Una vez terminaron tocaba subir de nuevo las dichosas escaleras para ver como The Cribs inauguraban en escenario Estrella Damm (ayer no hubo actuaciones en él). Los tres hermanos Jarman derrocharon energía a base de guitarras distorsionadas, pero poco más. La fórmula y la presentación es más vieja que la pana. A otra cosa.

Bishop Allen en el Rockdelux, por ejemplo. Pop alegre ideal para levantar el ánimo, de fiesta en el jardín con piscina. Sin más pretensión que la de divertir, eso que parece tan fácil cuando se hace bien, hicieron a la perfección el trabajo. Y hay que ir decidiéndose. O Sonics o Portishead. Pero resulta que no. Que lo de Portishead va con un retraso bárbaro, así que igual se puede compaginar. Así que The Sonics.

The Sonics sonaban a ampli mohoso, a cable pelado, a guitarra de segunda mano cuando lo que se llevaba eran las grandiculentes grabaciones de discos como el Sgt. Peppers o el Pet Sounds. Trallazos de dos minutosa a base de acero y el sonido más lofi que te puedas echar a la cara.

Y claro, uno espera encontrarse eso. Y no, no es eso lo que queda de aquello. Lo que queda es una banda de cinco (grandes) músicos interpretando sus canciones de siempre, pero no suena igual. Y aunque suene bien (incluso muy bien, según fue avanzando el concierto) no es lo mismo.

A eso hay que añadirle que a Gerry Roslie no se le veía detrás de los teclados y que Portishead no iba a tardar en salir en el Auditori. Así que pies para que os quiero. Nada como otro paseíto a través de todo el Fórum.