Crónica

DIC 18 2010

Tomando un daiquiri blues con Quique González

Quique González · La 2 de Razzmatazz · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Raul Casal

El pasado viernes 18 de diciembre Quique González colgó el cartel de sold out en la 2 de Razzmatazz. Era una noche fría y hubo que guardar cola durante unos minutos hasta poder abrazar el calor de la sala. Pero nada mejor que acompañarnos de un daiquiri con la calidez de la música que nos ofreció el madrileño, para despojarnos del frío que nos había calado instantes antes de entrar. A las nueve y cuarto dimos el primer sorbo cuando Quique y su banda abrieron el concierto con “Daiquiri blues” que da nombre al álbum que nos presentaba en directo y al primer tema de éste. Y nadie se quedó con las ganas de escuchar en vivo alguno de los 13 temas que componen su último trabajo ya que, intercalándolos con el resto del repertorio, los fue dejando caer uno a uno hasta completar el set list. Sonó especialmente conmovedora “Riesgo y Altura” que, con la luminosidad de las luces de neón del cartel que colgaba tras el escenario con el nombre del nuevo disco y la silueta de una copa, aclimató la sala cual garito de Tennessee, con un ambiente cargado de humo y notas que fusionan jazz y blues clásicos. El tema que ocupó la última posición en el repertorio del disco que nos presentaba, fue el coreado y aplaudido single “La luna debajo del brazo”. Los componentes de la banda supieron interpretar los nuevos temas calcando el sello y los matices de los músicos que los plasmaron durante la grabación en Nashville junto al productor Brad Jones.

Dos nuevas incorporaciones fueron las del teclista, que también cogió la guitarra y puso los coros en algún tema y el guitarrista solista, en ambos casos originarios de Cataluña. En el bajo le acompañaba, como siempre, su inseparable Jacob Reguillón y en la batería uno de sus habituales, Tony Jurado. Este no había colaborado en su anterior disco ni en la última gira. Tras haber asistido a bastantes conciertos de Quique he comprobado que su público habitual es muy parlanchín porque entre canción y canción e incluso durante las mismos se puede apreciar un murmullo constante. En sus temas y directos más acústicos siempre se tienen que oír toques de atención a modo de “sssshhh” por parte de algunos asistentes. Pero el silencio fue conmovedor y imperturbable cuando se quedó sólo para tocar “Algo me aleja de ti” (voz y piano) y “Deslumbrado”, también en acústico. De su nuevo disco dedicó a Serrat el tema “Lo voy a derribar” y nos hizo participes de sus sentimientos cuando confesó que “Su día libre” es una canción especial para él, su favorita de Daiquiri blues.