Crónica
Robin Fox: experiencia sensorial
Viernes de final de mes es igual a Cicle DNIT en CaixaForum, la cita con la música electrónica que nos ofrece Delicalisten.
Robin Fox era el invitado de este último encuentro con la vanguardia
en el citado museo. Esta vez en el auditorio, en lugar de en el habitual hall de la entrada. Y pronto entendimos por qué.
El espectáculo que plantea este australiano es de esos para ver sentado, para meterte más fácilmente en su dinámica. Y es que al principio cuesta un poco entrar en su esencia. Pero fue muy interesante cómo, en cuestión de unos momentos, el láser show y los sonidos estratosféricos que produce este artista nos dejaron boquiabiertos. Y nos mantuvieron eclipsados durante la hora que duró su performance.
Venía a presentar su nuevo trabajo, Single Origin, el tercero de una serie de “láser shows”, que sigue al impresionante RGB Laser Show (2013), y a Monochroma (2004). Jugando con los colores y la luz, Fox crea atmósferas tridimensionales que nos hacen creer que estamos en un videojuego en movimiento. Los haces de luz vibran con el sonido y se entremezclan con el humo en una experiencia más que recomendable.
Sencillez y talento pueden ser muy buenos aliados y Robin Fox lo aplica a la perfección en su arte.
Su espectáculo ha visitado ya más de 50 ciudades. Además, Fox ha colaborado con artistas como el germano Atom TM, el prestigioso sello de música experimental Editions Mego se ha hecho eco de sus creaciones, o ha triunfado en citas como el Berlín Atonal. Por fin teníamos la oportunidad de verlo en directo y esperemos que vuelva pronto.
