Crónica

ABR 16 2008

Siniestro Total, sus gatos y el Libro Rojo de Mao

Siniestro Total · Bikini · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Jose Cornide

Fotografía: Jose Cornide

Que grandes son Siniestro Total. 25 años de puro gamberrismo musical, de canciones sobre picores en las partes, de mujeres objeto y chicos boomerang, de asesinatos de hippies en paradisíacas islas y de trascendentales preguntas sobre el origen, la existencia y el futuro. Y todavía hoy, 25 años después de haber actuado como Siniestro Total por primera vez, hacen disfrutar y reír a cualquiera.

Da igual que los atuendos a base de cascos orinales y las camisetas con lemas como “Hoy el cuerpo me pide comisaría” hayan sido sustituidos por trajes con corbata: Julián Hernández es el rostro del gamberro por excelencia, la irreverencia personificada. Ese que en la escuela se sentaba atrás de todo, aprobaba por los pelos porque no estudiaba y la maestra no se atrevía a castigar porque sabía que detrás de sus gamberradas había cierto poso de talento, seguramente no muy distante al del Arcipreste de Hita.

Si el Arcipreste de Hita hubiese nacido en los 60 en Vigo hubiese formado parte de Siniestro Total. Pero da igual, con lo que les ha sobrado a Siniestro desde siempre ha sido lírica. Tienen repertorio para dar y tomar, el del concierto de Bikini comenzó con «Cuenca minera» y las canciones dedicadas a las mujeres «Ay Dolores» y «Joder Cristina», tocadas del tirón, casi sin pausa entre ellas. Sólo después de «Oye nena, yo soy un artista» Julián se dirigió al público por primera vez: