Crónica
Lisergía desatada: The Fuzztones en Barcelona
Texto y fotos
Crónica por Jose Cornide
Fotografía: Jose Cornide
Después de ver a The Sonics en el Primavera Sound, qué mejor para continuar el ciclo de garaje que The Fuzztones, uno de los máximos y más salvajes exponentes del género, aunque iniciaran su carrera veinte años después. La cita era en la Sala La Nau de Barcelona.
A las once de la noche, después de que The Sattelites Of Love ofrecieran una actuación que empezaron un poco taciturnas y terminaron mucho más sueltas y mejorando notablemente tanto sonido como presencia, aparecieron en escena Rudi Protudi y los suyos.
Con las míticas guitarras Phantom coronadas con una calavera en el bombo de la batería como telón de fondo, la banda compuesta por Rudi, Lana Loveland (teclado), Lenny y Vince (guitarras), Eric (bajo) y un incombustible Rob Lowres a la batería comenzaron algo flojos, la verdad. O igual era la sala (La Nau no es que sea precisamente un sitio acogedor) o el público que estaba algo frío (unas ciento veinte personas). El caso es que el principio con She’s wicked, In heat o Caveman, entre otras, no fue ni por asomo como el resto del concierto.
Porque la cosa empezó a animarse con Highway 69, All the king’s horses y Third time’s the charm, entre otras. A estas alturas Rudi ya había desplegado buena parte de su repertorio de provocaciones al respetable: arrimar la pelvis al pie del micro, mostrar la predisposición de su lengua para con las féminas del público para lo que fuese menester o haciendo de fuente humana, de lo que fuese que estaba bebiendo, a las primeras filas.
Por detrás suyo Rob derrochaba energía en las baquetas y los coros, ayudado por el potente sonido del bajo de Eric. Lenny y Vince ponían el toque ácido con sus guitarras Phantom, a lo que ayudaban los teclados de Lana, la más modosita sobre el escenario.
Aunque es normal. Delante suyo Rudi continuaba su exhibición atacando Look for the question mark, Face of time o Romilar D (a estas alturas el público ya estaba más que metido en el meollo coreando los estribillos) mientras de vez en cuando aprovechaba para lanzar proclamas a favor del sexo, las drogas y en contra de la televisión y el mainstream, jaleadas desde detrás con Amen’s por parte de Rob.
Con Love at phsychedelic velocity pusieron fin a la primera parte del concierto, con el público pidiendo más y más. Volvieron para rendir homenaje a Bob Didley, inventor del Rock ‘n’ Roll según Rudi, del que versionaron dos temas, y tocaron la propia Bo Didley de Buddy Holly.
Y como el mundo es un pañuelo, resulta que The Fuzztones coincidían casi con New York Dolls en Barcelona (los Dolls actuaban dos días después) y Sami Yaffa (bajista) andaba por allí pululando. Se unió a ellos para hacer coros en Bo Didley y cuando volvieron a salir a escena tocó el bajo para versionar Personality Crisis. Ahí queda eso. Se volvieron a marchar, parecía que definitivamente.
Pero el público todavía quería más y The Fuzztones venían con ganas de guerra. Después de versionar a Bo Didley y a los New York Dolls no podían faltar The Sonics. Después de una introducción de Rudi atacaron otros dos temas más (Cinderella y no recuerdo el último, si alguien me puede ayudar…) y pusieron fin a dos horas de puro desenfreno.
Galería
Fotos de Jose Cornide
