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Crónica

OCT 31 2008

Concierto de Thee Silver Mt Zion en Barcelona

Thee Silver Mt. Zion Memorial Orchestra · Barcelona

Texto y fotos

Crónica por Oscar Caselles

Fotografía: Rosario López

El pasado martes un día gris y frio de otoño sirvió como ambientación perfecta para el concierto de los canadienses Thee Silver Mt. Zion Memorial Orchestra & Tra-La-La Band. Lo que comenzó hace años como un grupo paralelo de algunos componentes de Godspeed You! Black Emperor se ha afianzado poco a poco en el tiempo hasta ser el único de los dos en activo hasta la fecha.

Estamos ante un grupo singular donde los haya tanto por su inetiquetable estilo como por su cambio de nombre a cada disco. En esta ocasión nos visitaron solo 5 de sus 7 componentes habituales. Como grupo invitado tuvimos a los locales U_mä, un interesante proyecto de la pareja formada por Pau Vallvé y María Coma junto a otros músicos sumando un total de 5.

Nos ofrecieron un catálogo de canciones minimalistas, llenas de delicadeza y con múltiples matices muy en la línea de grupos como Gregor Samsa. Su actuación estuvo llena de experimentación y loops que iban creando en directo a base de ruiditos y de la magia del theremin.

A las 22.30, con una Apolo2 casi llena, salieron al escenario los de Montreal compuestos por el guitarrista y cantante Efrim Menuck, el batería Ian Ilavsky , Thierry Amar al contrabajo y las violinistas Jessica Moss y Sophie Trudeau para presentarnos los temas de su último disco “13 Blues For Thirteen Moons” editado en marzo de este año.

Efrim como interlocutor oficial de la banda estuvo desde el inicio muy comunicativo con la audiencia, y mientras afinaba compulsivamente su guitarra ironizó sobre algunas cosas, entre ellas la figura de Bono como ejemplo a seguir por el colectivo de músicos para mejorar los problemas políticos y sociales del mundo. Su discurso lleno de acidez dejó clara la línea activista y social de la banda.

Luego ya de una manera seria y respetuosa acabó dedicando el nuevo tema de su último disco titulado “One million died to make this sound” a todos aquellos músicos honestos que alguna vez han mostrado su música delante de un público o para aquellos olvidados que perecieron solos y pobres. La canción sonó muy intensa y llena de fuerza, acompañada de la genuina voz rota y agónica de Efrim como si de un alma en pena se tratase. Fue muy aplaudida por todos.

Después de intercambiar de nuevo algunas palabras con nosotros sonaron a modo de intro los deliciosos violines para introducirnos a “God bless our dead marines” perteneciente a su disco “Horses in the Sky” y que rápidamente ambientó a toda la sala como si de una marcha fúnebre se tratara, cada vez más y más intensa.