Crónica
The Gathering y Autumn, noche de metal femenino
Texto y fotos
Crónica por Rosario López
Fotografía: Rosario Lopez
Se palpaba la expectación en la que iba a ser la primera visita de los holandeses The Gathering a nuestro país con su nueva vocalista, Silje Wergeland tras la marcha de Anneke Van Giersbergen. Una prueba difícil de salvar pero que los holandeses aprobaron y con nota en una excelente noche de música en clave femenina en la que les acompañaron sus compatriotas Autumn.
La noche se presentaba fría y lluviosa pero la casi desconocida en España banda telonera, los también holandeses Autumn, supieron caldear el ambiente. Con sus composiciones metal cuidadas y llenas de energía y la fantástica voz de su joven vocalista Marjan Welman como principal atractivo, a juzgar por la reacción general fueron una muy agradable sorpresa para gran parte del público, entre los cuales me incluyo.
Personalmente Marjan me recordó por momentos a la propia Anneke Van Giersbergen en sus primeros años con The Gathering, tanto por sus gestos de complicidad con el público, soltura y simpatía sobre el escenario como por su registro y color vocal. Sin duda, una banda a seguir con atención a juzgar por su gran potencial en directo con temas como “Skydancer” o la final “Altitude”.
The Gathering saltaron al escenario puntuales y utilizaron como intro-presentación uno de los temas de su último disco “The West Pole”, la enérgica e instrumental “When Trust Becomes Sound” en la que vimos por primera vez a una Silje algo tímida a los teclados. Viendo tanto la canción escogida como la puesta en escena (con todos los componentes del grupo igualmente iluminados, y constantes gestos de complicidad mientras tocaban), me dio la impresión de que aquello era más que una manera de empezar el concierto. Era una declaración de intenciones, un claro mensaje para los escépticos: The Gathering siguen siendo un proyecto lleno de energía, en el que todos sus componentes tienen el mismo peso.
Siguieron con otra canción de su nuevo trabajo, la melancólica “No One Spoke”, en el que Silje ya tomó posición frente al micrófono y demostró que no se deja amedrantar por las comparaciones y que como cantante se crece en directo.
De todas formas por si quedaba algún escéptico, en seguida nos hicieron sentir emociones que creíamos perdidas al desempolvar uno de los grandes estandartes del grupo, “Inuit”, que sonó dura y majestuosa, con un crescendo final de guitarra y voz sobrecogedor.
Aun así, entre canción y canción Silje aún se mostraba aún modesta y tímida al ruborizarse ante la buena acogida del público y esbozar un “Es mi primera vez aquí”. A lo largo de la noche iría cogiendo más confianza, encantada con el apoyo de las primeras filas.
El resto de componentes del grupo se mostraban también cómodos y contentos con la reacción del púbico. Marjolein Kooijman cada vez tiene más soltura y protagonismo al bajo y Frank Boeijen se mostraba eficiente tras los teclados y sintetizadores, mientras los fundadores del grupo como siempre no defraudaron, y así, mientras René Rutten nos continuaba dejando perplejos con su pericia a la guitarra y el ebow, su hermano Hans hacía lo propio con su personal y preciso toque a las baquetas.
El concierto se desarrolló sin decaer en ningún momento, con el grupo presentando sus temas nuevos con más gancho como “A Constant Run” (con ese cierre instrumental preciosista que pone la piel de gallina), “No Bird Call” o “The West Pole”. Pero sabían intercalarlos con algunos temas ya clásicos de la historia del grupo como “Marooned”, la coreadísima “Saturnine” (uno de los momentos álgidos de la noche) y otros más experimentales como “Even the Spirits Are Afraid” (esa delicia rítmica del album “Souvenirs”) o Analog Park.
“All You Are”, llena de simbolismo, sirvió como punto y seguido para dejar buen sabor de boca a un público que en cuanto la banda se retiró en seguida reclamó un bis.
No tardaron en reaparecer para dar en el clavo con uno de los favoritos de los fans, la metal “Leaves”, que vio al grupo en su faceta más clásica con ese poderoso solo a media canción y la melodía de voz casi hipnótica.
Por si fuera poco nos quedaba el gran broche final, en forma de la apoteósica y a la vez delicada “Travel”, tema de difícil ejecución que fluyó a la perfección y nos puso a todos el vello de punta.
Fin del concierto y larga ovación final más que merecida entre sonrisas, The Gathering miran adelante con la frente bien alta.
